Si sumamos dos más dos son cuatro. Después del día viene la noche. Todos vamos a morir. Cristóbal Colón llegó al Nuevo Mundo el 12 de octubre de 1492. Franco ganó la Guerra Civil. España fue un imperio. Miguel Primo de Rivera fue otro dictador español. La tierra es esférica. Los virus nos enferman. Los árabes invadieron Hispania.
Hay verdades absolutas y verdades relativas, sobre todo en las ciencias sociales; por tanto, en las ideas políticas. Los historiadores mantienen intensos debates sobre la colonización de las Américas, sobre la II República y su historia, sobre el franquismo. Los juristas no se ponen de acuerdo a la hora de aplicar las leyes. ¿Es realmente bueno el capitalismo? ¿No estamos destruyendo el planeta por las políticas capitalistas? ¿Qué es mejor, mantener las centrales nucleares o implementar las energías renovables? Sí, hay mucho dogmatismo en todos estos asuntos y todos queremos tener la razón, pero estas cuestiones no pueden muchas caras.
¿Hay que financiar a la Iglesia? ¿Tenemos que ayudar a los sindicatos de clase? ¿Hay que votar según tus creencias políticas? ?Es malo usar el dinero digital? ¿Votar o no votar? ¡That is the question! Tenemos que huir de esos dogmáticos que se ríen de los que usamos el dinero virtual, o se ríen en tu cara porque votas o estás afiliado a un partido político: suelen ser los más dogmáticos. Y piensan que ahí su verdad sí que es absoluta. No ataquen a los votantes, no ataquen a los que se abstienen. Es un ejercicio en vano. El que vota está tan convencido tanto como el que se abstiene.
Si la verdad es poliédrica, ¿no estamos avalando el relativismo? Según la RAE, el relativismo es la "Teoría que niega el carácter absoluto del conocimiento, al hacerlo depender del sujeto que conoce", sin embargo hasta el relativismo es relativo. Porque hay verdades que sí son absolutas. He leído en un blog que al pensar que la verdad de poliédrica, "Se trata de reconocer que la verdad es algo más grande que lo que nuestra vista puede captar desde un único plano y de estimular el deseo de superar esa limitación". Una pensamiento relativista, pero que es una verdad a medias, porque hay verdades absolutas y verdades relativas. Lo que es distinto es pensar que siempre vamos a tener razón.
Obviamente, somos sujetos y no objetos, por eso nuestro pensamiento será siempre subjetivo. El capitalista liberal en su ideología verá el mejor método para organizar la sociedad, y el marxista clásico opinará que el capitalismo es el propio demonio. Decía un amigo, que gracias al capitalismo estamos pasando la mejor época de la historia: lo que no sabemos es cómo acabará esta historia.
Pero no siempre fue así, el capitalismo incipiente fue un desastre para los indígenas americanos. La revolución industrial fue el mismo desastre para los obreros europeos que desembocó en la I Guerra Mundial; después vino la II Guerra Mundial, y a raíz de ese segundo desastre demográfico, los Aliados en sus respectivos países implementaron una serie de medidas políticas y económicas para que el capitalismo no produjera los desastre anteriores: es lo que se conoció como el estado del bienestar.
¿Quién tiene la culpa de lo mal que funciona el planeta, ¿el capitalismo? Da igual, cualquier sistema tendría que funcionar, el problema es la avaricia y la rapiña del ser humano. Hernán Cortés fue tan audaz y se arriesgo tanto, junto al resto de conquistadores, no para llevar la civilización a unas personas que no conocían de nada, sino para llenarse los bolsillos con más riquezas de las que podría gastar en siete vidas. Y si había que masacrar, aperrear y quemar vivos a los indígenas, no había límites.
Entonces en materias subjetivas nadie tiene la verdad absoluta, pero hay que acercarse lo máximo a ella. Hay que huir de los bulos y de la desinformación interesada. Huyan también de quien asegura que no tiene ideología, porque nuestras ideas políticas es ideología, y conozco a poca gente medianamente culta, que no tenga ideas políticas.
El que rehuye de la ideología lo hace para mostrarse en la esfera global como un ser político superior que está por encima de la derecha y de la izquierda. Se podrá no coincidir con los partidos políticos, pero eso no salva a nadie de tener un sesgo político ideológico. O sea, no votar no te convierte, ni en superior, ni por supuesto en apolítico, si acaso en apartidista, pero nada más.
Un sindicalista de la CNT ha compartido este cartel por la visita del Papa. ¿No hemos aprendido de los errores del pasado, de aquel anticlericalismo incendiario e iconoclasta? Es como si estos neoanarquistas no hubieran avanzado nada de nada. Exigir podéis exigir todo lo que queráis, ese derecho es democrático, y por eso os podéis manifestar, pero no es necesario protestar por la visita del Papa. Yo que pensaba que ya se había aceptado la libertad religiosa. Y las visitas papales en Españas son bien aceptadas.
Los anarquistas no quieren presentarse a las elecciones para cambiar las leyes, pero piden que por sus bemoles que los legisladores cambien las leyes y los concordatos con la Iglesia. Si la verdad es tan poliédrica como piensan algunos, es también necesario financiar a la Iglesia católica. En la última campaña de la renta, unos 9 millones de contribuyentes en España marcaron la casilla para destinar el 0,7% de sus impuestos a la Iglesia Católica. Recaudando la cifra récord de 429.335.080 euros, lo que representa un incremento del 12% respecto al ejercicio anterior. Y si la verdad es poliédrica, habrá que respetar a esos 9 millones de contribuyentes.
Querer hacer ver que la verdad tiene muchas caras, es deci rque existen realidades distintas o alternativas, y es admitir que todas las ideologías son verdaderas, pero a la vez son falsas. Es la relatividad pura.

