viernes, 24 de abril de 2026

Vox: racistas y medio analfabetos

Serigne Mbayé, exdiputado de Podemos

El fascismo no es un invento nuevo (ni ha desaparecido), se lo inventó Benito Mussolini en la década de los años 20 durante la posguerra de la Gran Guerra. Contó con la ayuda de veteranos de guerra para montar las escuadras de combate de Benito Mussolini, conocidas principalmente como los Camisas Negras, con las que amedrentaban a sus enemigos políticos. 

Los enemigos de Mussolini que había que combatir mediante la fuerza bruta eran todos aquellos que no eran fascistas: liberales, comunistas y socialistas. El mismo sistema copiaron en Alemania con los camisas pardas, apodo de las Sturmabteilung (SA), la primera organización paramilitar vinculada al Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP) que facilitó el ascenso de Adolf Hitler al poder. Y los enemigos eran los mismos pero incluyendo a los judíos. Para Franco la anti-España también fueron los mismos que en Italia y Alemania (estaban todos cortados por el mismo patrón), pero a la misma vez que a los judíos, incluían a los masones en aquella conspiración judeo-masónica, aunque en España casi no había ni masones ni judíos.

El nuevo fascismo, representado por Vox, ya no usa las milicias de partido, o escuadras de combate a la italiana (aunque en un reciente mitin en Granada mostraron su faz más violenta), ahora el fascismo de nuevo cuño tiene otros medios menos agresivos pero igual de efectivos, la prensa y sobre todo, las RR. SS. Su mensaje de odio lo difunden, por Facebook, Twitter, Instagram, TikTok, YouTube gracias a los algoritmos. Twitter se ha convertido en una ciénaga de ultraderecha desde que lo compró Elon Musk. 

Presentar batalla a fascismo digital va a ser una guerra perdida de ante mano. A no ser que la prensa convencional traiga algo de cordura al debate de las ideas. Y me temo que no, porque el PP está copiando el discurso de Vox, y Feijóo va a necesitar a Vox para formar Gobierno allá en donde no tengan mayoría absoluta, por eso la prensa de derechas tienen que blanquear a Vox. Para allanar los posibles acuerdos con Abascal.

Un servidor comprueba a diario como una ingente cantidad de personas comparten por las redes sociales bulo y medias verdades tan solo porque les gusta lo que allí dicen. Si es verdad o mentira eso se las trae al pairo. El otro día un amigo compartía una manipulación del historiador Fernando Paz, donde afirmaba que en Órgiva (Granada), habían levantado un monolito en una fosa común en donde solo había huesos de animales.

Como digo, el fascismo no nació ayer, pero no desapareció porque al perder la II Guerra Mundial tuvieron que camuflarse. El discurso de "prioridad nacional", en Europa es añejo y se lo inventó Jean Marine Le Pen: "Prioridad nacional, una idea de la extrema derecha francesa que el PP ha comprado a Vox"...

... En las legislativas de 1978, el Frente Nacional difundió un cartel en el que podía leerse: “¡Un millón de parados significa un millón de inmigrantes de más! ¡Francia y los franceses primero!”. El patriarca de la extrema derecha francesa culpaba así a los inmigrantes del fuerte aumento del desempleo que hacía estragos en su país. El cartel fue actualizado en sucesivas ocasiones, modificando la cifra de desempleados y elevándola hasta los tres millones en 1982. El País...👈

Antes que Vox, los neonazis de los años 90 también tenían el mismo discurso, exactamente igual que los catalanes xenófobos que veían como Cataluña se les llenaban de españoles. Es el racismo supremacista que popularizó el Ku Kux Klan en su nacimiento en el siglo XIX y que ha sobrevivido hasta siglo XXI. Estas malas bestias nunca se extinguirán. Lo grave es que la derecha convencional sigue los pasos de los fascistas de Vox: "El PP ve la prioridad nacional "muy fácilmente asumible" y se convence: "Vamos a ganar la partida a Vox" (El Mundo...👈). Con las leyes en la mano, llevar tal exclusión social de los españoles primero va a ser imposible, pero una vez asentados en el poder las leyes se cambian o se modifican, como por ejemplo conseguir la nacionalidad española.

Para aplicar la prioridad nacional primero hay que determinar quienes son los españoles. El portavoz de Vox en el Parlament de Catalunya, Joan Garriga, ha afirmado en abril que es español quien es hijo de padre y madre españoles, defendiendo esta definición en el marco de la "prioridad nacional". Esta postura ha generado debate interno y externo, ya que otros dirigentes como Ignacio Garriga tienen orígenes mixtos. Estos de Vox son capaces de liarse a hostias.

Son bastantes ignorantes porque solo hay que mirar el Código Civil. Según el Código Civil español (Arts. 17-19), se considera español de origen a quienes nacen de padre o madre españoles, independientemente del lugar de nacimiento, y a los nacidos en España de padres extranjeros si al menos uno nació también en España. También incluye a adoptados por españoles menores de 18 años. Y es Español de derecho pleno, quien nacido en el extranjero consigue la nacionalidad española: "Por residencia/naturalización (Art. 21-22); adquisición derivada tras un periodo de residencia legal y continuada en España (generalmente 10 años, con excepciones de 5, 2 o 1 año)". La Ley de Memoria Democrática (2022) ha ampliado los supuestos para hijos y nietos de exiliados. Son muchas formas las de llegar a ser español, y no solo nacer en España de ambos progenitores españoles.

Un niño nacido en EE. UU. de padres extranjeros consigue la nacionalidad automáticamente. Este derecho se conoce como ciudadanía por derecho de nacimiento (jus soli) y está protegido por la 14.ª Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos. Donal Trump ha pretendido eliminar este derecho...

... Durante su primer día de mandato, el presidente Trump emitió una orden ejecutiva para acabar con la garantía de ciudadanía por nacimiento consagrada en la Decimocuarta Enmienda. Fiscales generales de los estados, organizaciones de derechos civiles y grupos defensores de los derechos de los inmigrantes presentaron demandas para impugnar la orden en los tribunales federales de todo el país. Leer más...👈

Después los fascistas de Vox son los más católicos que nadie revindicando las tradiciones medievales como la Semana Santa y la evangelización católica de la Hispanidad, o las expulsión de los musulmanes por los reyes cristianos, y se consideran que tienen sangre de Don Pelayo, pero realmente de cristianos tienen muy poco, y de seres humanos mucho menos. Son bestias pardas.

En unas declaraciones recientes el obispo de Canarias ha dicho "Habría que meter a mucha gente en un cayuco 5 días y ver cómo llega", en referencia directa a Vox. Y Abascal le  ha replicado que "Algunos que hacen negocio con la inmigración ilegal deberían salir del palacio y bajar a ver las consecuencias que tiene para los españoles. Para la sanidad, la seguridad, los salarios y los impuestos". Y el obispo le ha respondido: "Si me lucro con la inmigración, que me denuncie".

Vox está haciendo pasar a la Iglesia española como si de rojos bolcheviques     se trataran por sencillamente aplicar la doctrina de Cristo. En la EGB es lo que me enseñaron, hacer el bien, a parte de rezar las cuatro chifladuras católicas. Porque lo importante no es la oración sino el comportamiento. Y para ser humano no hace falta ser creyente, y para ser cristiano hace falta ser humano. En Vox son católicos pero no son humanos. El obispo decía que si se quiere ser cristianos hay que acoger a los inmigrantes, "y no solamente cristianos, si se quiere ser humano hay que atenderlos y hay que cuidarlos".

Antes de que Trump ganara las primeras elecciones ya sabíamos en que iban a consistir sus políticas. A parte de formar un Gobierno con oligarcas capitalistas, que tanto les gustaba a Roberto Centeno y a Antonio García-Trevijano, se sabía que era un puñetero racista, y aún así ha logrado un segundo mandato, donde ha radicalizado mucho más sus políticas raciales, tal y como prometió, y nos ha metido en una guerra con implicaciones económicas globales. ¿No se darán cuentas las personas progresistas que sean buenas personas que esto solo se puede parar en las urnas? Porque ellos llegaron a través de los votos, y solo con el mismo sistema se les puede echar. Es una emergencia humana acabar con la extrema derecha y volver a meterla en el cajón donde quedó relegada después de la Segunda Guerra Mundial.

En las elecciones de 2023, el PSOE obtuvo  224.227 votos, ganando al PP pero empatando a escaños. Vox apoyó a Mª Guardiola y desbancaron al PSOE. En las últimas elecciones de 2025 la abstención casi ha subido un 10% y el PSOE bajó a los 136.838 votos, dejándose por el camino 87.389 papeletas. Los votantes del PSOE más puristas no fueron a votar porque el candidato no les gustaba, y que sepamos todavía no ha sido condenado por nada. Ahora entre el PP y Vox tienen el 60% de los votos y han llegado a un pacto vergonzante. No creo que esos votantes del PSOE ahora deban de quejarse por estos pactos de la vergüenza. 

Primero están las urnas y después todo el activismo que se quiera. Como hicieron en Granada en un mitin de Vox, que un reducido grupo de antifascistas fueron a manifestarse, legítimamente por supuesto porque toda manifestación es legítima, pero acabaron corridos a palos por la policía y encima detuvieron a un antifascista que según el atestado policial agredió con una palo de una bandera a un policía. Y como es el Estado quien tiene el monopolio de la violencia, al antifascista le puede caer una pena de prisión, una multa o ambas cosas. Y a quien hubiera que haber corrido a palos tuvo que ser a Abascal y a los fascistas que le siguieron, porque fueron los auténticos agresores. La policía como siempre del lado de los malos de la extrema derecha, no es nuevo.

Un amigo me preguntaba que votar sí, pero que a qué. Antes que estos nazis cualquier cosa es buena. Y no estoy de acuerdo con eso de que el malmenorismo es malo. Si yo voto a Podemos es por malmenorismo, porque no van a cambiar nada, y no es porque no quieran es porque no pueden y sobre todo porque no los van a dejar. De momento el régimen del 78 han conseguido que estén en el Grupo Mixto con cuatro diputados. Y vamos a ver si no se diluyen en una coalición tipo Sumar que resultó ser la coletilla del PSOE gracias a Yolanda Díaz.