jueves, 19 de febrero de 2026

Hablemos del burka.


Los franceses según la  Ley n° 2010-1192 del 11 de octubre de 2010, tiene prohibida la ocultación del rostro en el espacio público. Ley que entró en vigor meses después. Francia tiene prohibido cubrirse el rostro en lugares públicos desde el 11 de abril de 2011, fecha en la que entró en vigor la conocida como "ley antiburka", se le llamaba vulgarmente así porque se creó expresamente para que las mujeres no pudieran usar el burka en espacios públicos, pero en realidad no prohibían el uso del burka, sino ir con el rostro tapado.

Esta ley establece que ninguna persona puede portar en el espacio público vestimentas destinadas a ocultar su rostro. En Francia ir disfrazado con la cara oculta está prohibido. En España una ley así sería terrible para la celebración de los carnavales, y más en Badajoz donde el primer fin de semana del Carnaval, hubieron alrededor de 500.000 personas disfrazas por la vía urbana (ver enlace...👈). Porque hemos de ser sinceros, sí ir con la cara tapada por la vía pública en tan peligroso, Badajoz durante cuatro días es la capital del peligro.

Puntos clave sobre la prohibición en Francia; lugares públicos: la norma abarca la vía pública, transporte público, administraciones, comercios, cines, etc.. Prendas afectadas: se prohíbe cualquier velo integral (burka, niqab) o prenda que oculte el rostro, incluyendo pasamontañas, máscaras o cascos. No incluye el hiyab (velo que deja la cara visible). 

Se establecieron diversas multas. Incumplir esta ley puede conllevar una multa de hasta 150 euros y/o la obligación de realizar un curso de formación en valores ciudadanos. Dicha se ley justifica por razones de seguridad, orden público y defensa de los valores de la República Francesa (como la dignidad de la mujer y la convivencia), validada tanto por el Tribunal Constitucional francés como por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

La ONU considera que estas prohibiciones atentan contra la libertad de religión y la manifestación de las creencias, violando artículos de la Convención Internacional de Derechos Civiles y Políticos. El Comité de la ONU ha advertido que, en lugar de proteger a las mujeres, estas leyes suelen tener el efecto contrario: marginarlas, confinarlas a sus hogares e impedirles el acceso a servicios públicos. El caso de Francia: En 2018, la ONU instó a Francia a revisar su ley de 2010 (que multa el uso del velo integral) y compensar a las mujeres afectadas, al considerar que la medida no era necesaria ni proporcionada. Como tantas peticiones de la ONU sus consideraciones cayeron en saco roto.

Salir a la calle con un burka o un niqab desde cualquier punto de vista es horroroso y claramente machista, pues es la mujer la que sufre tamañas restricciones. Además de ser un interpretación del Corán extremista y muy talibán. Conozco a mujeres musulmanas que ni siquiera usan el hiyab o la shayla, que son dos velos que solo ocultan el cabello. Pero el problema no se cierra con las prohibiciones

El periodista Antonio Maestre opina sin paliativos que las mujeres que usan el burka son víctimas de la violencia machista, pero también alega que a quien hay que atacar es a las personas a las que obligan a las mujeres llevar estas prendas totalitarias. El problema no es el burka sino "otra persona" que obliga a una mujer, pero lo primero que hay que demostrar es la coacción. Prohibir el burka o el niquab confinarían a esas mujeres que sufren el totalitarismo talibán, si es que en realidad son coaccionadas. El problema puede ser todavía más grave aún con las prohibiciones.

En España alegar motivos de seguridad es absurdo porque no existe alarma social, debido a que nadie ha cometido un ataque criminal o un robo con violencia vestido con un niquab o un burka, usan pasamontañas o cascos de moto. Y prohibir una prenda religiosa por poco que nos guste, va en contra del artículo 16 de la Constitución que consagra la liberta religiosa e ideológica.

Burka

Me decían que gracias a las cámaras de seguridad de muchos establecimientos, se localizan a los cacos que entran a robar, pero esos cacos antes de entrar en ningún local a llevarse lo ajeno, se cubren el rostro con el pasamontañas de turno o con un casco de motocicleta. Imaginamos lo aparatoso que sería acudir a cometer una fechoría vestido con un burka.

Por tanto, es falso que desde la izquierda se esté defendiendo el uso del burka y el niqab, sino que entra en el fondo de la cuestión y reconoce que en este caso, como en el del trabajo sexual, el totalitarismo prohibicionista no es la solución.