Dice toda la prensa, que "El PP prioriza el diálogo con Vox en Extremadura al ver "imposible" la abstención del PSOE: "No son deseables otras elecciones". Vamos a analizar que ha pasado en Extremadura. En 2023 se celebraron elecciones autonómicas en Extremadura. Guillermo Fernández Vara (PSOE), que en paz descanse, obtuvo 244.227 votos, y María Guardiola (PP), 237.384. Las dos candidaturas empataron a en escaños pero Guillermo Fernández Vara fue la lista más votada por un estrecho margen, 6. 843 votos; sin embargo, la victoria electoral la dan los escaños y no los votos. Así que en estas elecciones el PP y el PSOE empataron los dos con 28 escaños. El empate lo podía deshacer Vox que tenía cinco escaños contra los de Unidas Podemos que tenían cuatro, uno menos que Vox.
Pero Mª Guardiola juró y perjuró que no pactaría con Vox, hasta que llegó don Feijóo y le dijo a la candidata extremeña, que con Vox al fin del mundo. Y llegaron a un acuerdo de investidura con Vox otorgándole una consejería. Pero ocurrió algo inesperado, en todos los gobiernos autonómicos donde estaba Vox con el PP, Abascal dio la orden de abandonarlos, y la Sra. Guardiola se quedó sin los cinco escaños esenciales para aprobar los presupuestos y todas las leyes. Como acto de buena fe, la presidenta extremeña derogó la Ley de la Memoria Democrática de Extremadura, pero ni por esas, Vox se negaba a aprobarle los presupuestos a la Sra. Guardiola. En Unidas Podemos les decían que si querían sus votos sería a cambio de algunas mejoras en los presupuestos.
Como Guardiola no conseguía el voto de ningún partido para aprobar los presupuestos, y con el PSOE extremeño en horas bajas por los escándalos judiciales del hermano de Sánchez y el presidente de la Diputación, debió de pensar que podría obtener la mayoría absoluta en unas nuevas elecciones con un PSOE tan debilitado. Lo que consiguió es seguir lejos de la mayoría absoluta, y fortalecer a Vox que de cinco escaños subieron a once (lo mismo ha sucedido recientemente en Aragón).
Y ahora la Sra. Guardiola anda como la Zarzamora, llorando a todas horas por lo rincones, y culpando al PSOE de todas sus desdichas porque no se van a abstener para que la candidata del PP sea investida presidenta de la Asamblea de Extremadura. Tampoco se va a abstener Unidas por Extremadura (Podemos-IU-Alianza Verde).
Como serán las cosas, que están logrando transmitir que si hay nuevas elecciones la culpa es del PSOE, y no de los inútiles del PP, por no ser capaz capaz de consensuar pactos con otros dirigentes políticos. En eso consiste la política, ¿no? Los pactos se consiguen siendo flexibles, pero haber derogado leyes del PSOE como hizo Guardiola tampoco ayuda mucho. ¡Por supuesto!
Por ahí he leído que si vamos a nuevas elecciones "La culpa de todo esto la tiene el PSOE que no se abstiene. Si se va a otras elecciones serán culpables del derroche de otros 7 millones de euros toda la partidocracia extremeña del Régimen del 78. ¡¡A ver cómo justifican luego esa malversación de fondos públicos!! ¡¡Mierda de oligarquía de reparto de poder miserable!! ¿¿Cuando habrá democracia en España, con mayorías absolutas para gobernar??". Para tener mayoría absoluta en Extremadura se necesita conseguir 33 escaños, y Guardiola tiene 29 diputados.
Ya ni saben lo que es malversar, según la RAE, malversar es: "Apropiarse o destinar los caudales públicos a un uso ajeno a su función". Sinónimos son "desfalcar, defraudar, apropiarse, estafar, festinar". Y destinar dinero para unas nuevas elecciones es un dinero lícito, aunque estas elecciones se repitan en el mismo año o a los pocos meses de haber realizado unos comicios, como el 20-D de 2015, que fuimos otra vez a elecciones el 26-J de 2016, al no conseguir la investidura ningún candidato. Lo mismo ocurrió el 28-A de 2019, que al no ser investido nadie fuimos a elecciones el 10-N de 2019. No es la primera vez que se repiten las elecciones,
Y esto ocurre porque el bipartidismo está averiado, y sin conseguir mayorías absolutas, se necesita una mayoría simple, y por tanto depender de otras fuerzas políticas. Esto lejos de ser antidemocrático, como pretenden algunos, es todavía más democrático, pues la separación de poderes, entre el ejecutivo y el legislativo está todavía más reforzada. Pedro Sánchez para aprobar leyes necesita el consenso y la participación de muchos partidos políticos; a saber: ERC, Bildu, Junts, Sumar, BNG y Podemos. Una muestra plural del voto de la sociedad española. Y precisamente un parlamento tan fragmentado, está lejos de ser el gobierno de unos pocos, o sea, de una oligarquía bipartidista como EE. UU. Una oligarquía perfecta es el Gobierno de los USA: "Por qué el sistema bipartidista de América nunca amenazará a las verdaderas élites políticas"...
... Cada vez que un nuevo presidente de los EEUU toma posesión, los expertos de los medios de comunicación y los historiadores de la corte se deshacen en elogios sobre la supuesta «transferencia pacífica del poder» que se está produciendo. Esto se ha convertido en un principio clave de la mitología y la ideología que rodea a la democracia —que las élites gobernantes abandonan voluntariamente su control sobre la maquinaria del Estado en respuesta a los resultados electorales.
(...) El primer problema de este mito es que no existe la «voluntad del pueblo». Se trata de una fantasía en la que ni siquiera creen los politólogos convencionales. La noción de «voluntad general» es simplemente una doctrina de una religión cívica que se emplea para afirmar que las elecciones otorgan a los funcionarios del gobierno un «mandato» para gobernar.
(...) Es cierto que en los Estados Unidos los miembros electos de los dos principales partidos políticos se turnan en los cargos gubernamentales. Sin embargo, estos funcionarios electos son solo la cara visible de la élite gobernante real, que conserva en gran medida el poder antes y después de la supuesta «transferencia» de poder de un grupo de funcionarios electos a otro.
(...) La complejidad de este sistema —que Pareto denominó «plutocracia»— ilustra lo inverosímil que resulta pensar que la clase dominante simplemente renunciará al poder si pierde unas elecciones. El tiempo, el esfuerzo, el ingenio y los recursos que se dedican a mantener el poder de la élite gobernante no se descartarán voluntariamente. Al fin y al cabo, hay mucho en juego, ya que los poderes de la élite gobernante son fundamentales para aumentar el poder, la riqueza, los honores y el prestigio de sus miembros (y sus familias). Sería absurdo plantearse ceder estos privilegios a una contraélite rival cada pocos años debido al resultado de unas elecciones. Mises Institute...👈
Y ahora que me digan que el Instituto Mises, partidarios de la escuela Austriaca, son de los cuatro rojos que yo suelo leer. Es triste ver como manipulan el cerebro de la gente, haciéndolas creer que en Estados Unidos hay verdadera democracia más allá de las formas, y en España no la hay. Porque en eso consiste la plutocracia, en guardar las formas democráticas y en aparentar que se es una democracia formal.
