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| Albert Boadella en 1977 |
En mi juventud, aunque un servidor pasaba mucho del teatro porque solo estaba interesado por el Rock and Roll, recuerdo a Els Joglars y a Albert Boadella como unos irreverentes lejos del poder político, o al menos lejos de la institucionalidad. Porque muchos teatreros para sobrevivir en España tenían que acercarse a los consejeros cultura y a los temidos programadores de teatro, que eran, a fin de cuentas quienes te daban de comer.
Uno de los fundadores de Els Joglars y su director hasta 2012, fue Albert Boadella, que con sus 19 años estaba ya dando la barrila por los escenarios, pero cuando más trabajaron y se hicieron populares fue con el PSOE: "Els Joglars también han tenido una amplia producción televisiva, sobre todo en TVE. En plena transición eran los responsables del espacio infantil Terra d'Escaudella en el circuito catalán de TVE. Fue en los años 80, con el PSOE en el poder, cuando más trabajaron con la televisión pública española, tanto en catalán como en español en programas como Semos europeos o Som una meravella! (¡Somos una maravilla)". Ya hemos comentado que llevarse bien con el poder es muy bueno para tu estómago.
Boadella, ya se había hecho muy famoso en 1977, gracias o desgracias a un juicio militar que lo condenó a seis meses de cárcel por la obra La torna. Estaba detenido esperando el juicio cuando se exilió en París. Felipe González, debió de pensar que era buena idea tener cerca a estos insignes represaliados por el postfranquismo.
En Els Joglars sabían hacer una crítica contra ciertos poderes: "Su capacidad de satirizar el poder es legendario: desde la iglesia con Teledeum (1983) hasta al entonces todopoderoso presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, con Operació Ubú (1981). Como con La torna, Boadella revisará la obra y en 1995 la estrena como Ubú, president! Boadella era el actor mimado por la izquierda catalana. En los años ochenta se aproximó políticamente al PSC y también pidió el voto para el CDS de Adolfo Suárez. La Diputación de Barcelona le subvencionó el centro teatral para Els Joglars construido en una masía de Pruit". Pero ojo, no nos engañemos, Els Joglar era el ojo derecho de la izquierdita política española.
Muchas estrellas tienen su ocaso, y al Sr. Boadella las musas poco a poco empezaron a abandonarle, aunque el ahora culpe a la censura subliminal: "... sus espectáculos fueron perdiendo interés para el mundo teatral barcelonés. Su último espectáculo 2036 Omega-G pasó sin pena ni gloria por Barcelona. Aunque él lo achacó a sus críticas al nacionalismo y al independentismo, otros espectáculos en español y protagonizados por adversarios al nacionalismo catalán como Bertín Osborne tienen éxito en la cartelera barcelonesa". Porqué hay que tener en cuenta que no todo el mundo en Cataluña es independentista.
Albert Boadella fue tentado de nuevo por el poder, y Esperanza Aguirre le ofreció un "carguito" muy bien remunerado como director de los teatros del Canal de Madrid. Qué él, siempre crítico con el poder, rechazo valientemente. Informando a doña Esperanza de que "no soy el perfil adecuado para trabajar en la administración pública". Habrase visto que osadía; yo, que soy martillo de herejes de la luz de Trento, como diría Menéndez Pidal, léase herejes como políticos sin legitimidad, como voy a vivir de las faldas de doña Esperanza Aguirre. Gracias pero no.
¿No o sí? ¿O no era el momento? Escribía Borja Hermoso en El País: "... la regidora de la Villa y Corte [Esperanza Aguirre] no sabía que cuatro años después el joglar iba a cambiar el no, gracias por el sí, quiero. Cuando en septiembre del año pasado el fundador de Els Joglars firmó por fin como director artístico de los Teatros del Canal, la presidenta no sabía que venía una crisis económica y que, a lo mejor, 100 millones de euros para un teatro se iban a revelar como demasiados millones. Cuando llegó la crisis, Esperanza Aguirre no sabía que se le avecinaba un tsunami de presuntos espías y de presuntos manguis. Y ayer por la noche, en los Teatros del Canal, nadie sabía qué se le pasaba por la cabeza a la premier madrileña".
Albert Boadella se había jubilado "como profesor del Institut del Teatre y aceptó la proposición de Esperanza Aguirre, en 2009, para dirigir los teatros del Canal de Madrid, cargo que simultaneó con la dirección de su grupo hasta que en 2012 fue sustituido por Ramon Fontserè". Me cachis, ya sí que daba "el perfil adecuado para trabajar en la administración pública". Había perdido un sueldo y rápidamente lo compensó con otro suelta pagado por el Estado.
El director de los teatro del Canal de Madrid puede cobrar sobre los 200.000 euros, en los ocho años que Boadella estuvo al frente se llevaría 1.600.000 euros. Menos mal que el no se vende a nadie. Isabel Díaz Ayuso se gasto un pastizal tan solo para gestionar la red de teatros de Madrid: "Casi 20 millones de euros para la gestión de Teatros del Canal" (ABC...👈). ¡Todo por la cultura! Ojo que un servidor está muy lejos de criticar ese gasto. Eso se lo dejamos para los antiestatistas.
Albert Boadella en su años mozos, como hemos visto, fue mimado por la izquierda, hasta que se nos hizo facha y fue el muso de la derecha: "A pesar de haber coqueteado políticamente con los socialistas, Boadella fue uno de los promotores de Ciudadanos, formación que abandonó para abrazar la UPyD de Rosa Díez. Ahora, ha vuelto a la órbita de Ciudadanos [hasta que Ciudadanos desapareció]. Él mismo, en el vídeo de Tabarnia, se define como payaso. Más bien ha encarnado a la perfección en su vida teatral al bufón, un arquetipo teatral que acompañaba a los juglares y que hacían divertir al noble de turno". Por eso mismo, Esperanza Aguirre no dudó en atraérselo para su causa. Porque sí señor, se puede ser irreverente, como Boadella, pero a la vez gustarte un euro más que a un tonto un lápiz.
Me decía un buen amigo sobre este gran dramaturgo: "Boadella no ha necesitado nunca vivir de los réditos del franquismo. Se ha ido recreando año tras año. Tampoco necesita venderse a nadie porque tiene suficiente talento para ser independiente. Solo se venden los inútiles". No, Boadella de inútil no tiene nada, sino todo lo contrario. Otros son excesivamente ignorantes. Boadella es una persona que sabe muy bien arrimarse al árbol que más sombra le da. Aunque luego le cuente a Esperanza Aguirre, su gran benefactora, que ha sido un hombre muy censurado por el poder. Aquí, más arriba, lo tienen de cháchara con Esperanza Aguirre en un canal de The Objective. Pero no le digáis que es un vendido al poder ni que ahora es un reaccionario.
A un servidor no le quieren hacer caso porque soy rojo, y por ello no soy como The Objective [no creo que haga falta traducir]. Porque "Es muy propio de esta izquierdita", poner "de vuelta y media", a los libres pensadores sin ideología "por opinar de manera diferente". Ay, pobrecitos, como es esta izquierdita del régimen del 78 que no comprende a quienes nos llama subnormales por criticar la Hispanidad, votamos o pagamos con dinero virtual. Solo ellos verán el Valhalla de los libres pensadores sin ataduras de las ideologías.
He usado estos dos artículos para explicar quien es Albert Boadella:
- "Albert Boadella, un bufón en la corte". El Plural...👈
- "Boadella, Esperanza Aguirre... y también dos huevos duros". El País...👈
Para los más nostálgicos aquí les dejo un sketch de Els Joglars en la televisión de Felipe González, en el programa Viaje con nosotros de 1984, que le venía muy bien para cachondearse de Jordi Pujol. Eran por entonces muy progres. Televisión estatal pagada con dinero del Estado. Y no olviden nunca, que todo aquel que es subvencionado por el Estado es un elemento al servicio del Estado, como los partidos políticos. O al menos esa es la mentira que nos quieren colar los majaretas del MCRC. Porque hay hay que fastidiase, no he visto secta política más chiflada en la vida.
¿Qué? ¿Qué no me creen que hay chiflados así? Vean este vídeo de Pedro Manuel González del canal de YouTube del MCRC y luego me cuentan. Ni entrenándose se puede llegar a tales niveles de irrealidad. Pero no se enfaden con él, al contrario, compadézcanse. Fue una víctima de Antonio García-Trevijano. Este como todos los gurús de cualquier secta, era el más chalado de todos al ser el que se inventaba la doctrina.
