miércoles, 6 de mayo de 2026

«Ni España fue una oenegé en América ni fue allí a cometer un genocidio»

Sigfredo Vázquez Cienfuegos

 


Sigfrido Vázquez Cienfuegos asiste con mirada de científico al incendio que suelen generar las declaraciones sobre lo que pasó entre América y España en el... siglo XVI, ese periodo al que unos se refieren como leyenda negra y otros como proceso civilizador. Esta semana el Rey Felipe VI ha protagonizado un hito histórico. En una visita al Museo Arqueológico Nacional, por primera vez, el monarca ha reconocido que durante la conquista de América hubo «mucho abuso» e «injusticia» hacia los pueblos originarios.

El entrevistado, como investigador, se considera 'vacunado' ante la espiral de reacciones que generan manifestaciones sobre un campo que conoce bien. Vázquez tiene 51 años, trabaja en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Extremadura, pertenece al Departamento Historia y es responsible del Área de América en la UEx. Además, es vicepresidente de la Asociación Española de Americanistas, fundada en 1982. La integran profesores de departamentos de Historia de América, investigadores, docentes que están en países de América y de Europa, «y últimamente se han ido incorporando profesores americanos», dice.

– ¿Al incorporarse profesores americanos a esta Asociación Española de Americanistas notan algún cambio de enfoque?

– En el campo científico y académico hay visiones de todo tipo y diferencias de interpretación, pero desde el punto de vista del debate no hay enfrentamientos pese a estar todas las sensibilidades ideológicas. Sin tensiones.

–¿Cómo afectan las declaraciones de la Corona a la memoria histórica de Extremadura, región cuya identidad está tan ligada a figuras como Hernán Cortés o Pizarro?

–Es un comentario hablando con los organizadores de esa exposición. No creo que sean la postura oficial de la Casa Real porque tampoco es un discurso.

–Pero parece que hubiera una intención, y reacciones las ha habido, ¿cree que la política está 'secuestrando' la historia para fines electorales tanto en México como en España?

–Yo hablo como historiador, científico y académico. Habría que diferenciar lo que tiene que hacer cada uno. Que los políticos defiendan lo que quieran defender no es tan preocupante. Nuestra responsabilidad es otra, no hacemos política, hacemos ciencia. Y en este ámbito ahora he publicado cómo la Historia de América se ha usado en la política española. ¿Por qué se elige el 12 de octubre y no el 2 de mayo o la batalla de las Navas de Tolosa? Lo del 12 de octubre no es inocente, lo americano está en la conciencia nacional de este país y los historiadores debemos convivir con eso. Hay cátedra de Historia de América y no de África o de Asia. Lo importante es que cada uno ocupe su lugar. Y nosotros queremos aportar conocimiento, los políticos no sé.

 «Hoy está todo muy simplificado con mensajes infantiles que a algunos partidos políticos le funcionan»

–El Rey habla de no caer en el 'presentismo moral', pero reconoce los abusos. ¿Es posible juzgar los hechos del siglo XVI con la ética del XXI sin desvirtuar la historia?

–Es una premisa básica que los hechos hay que verlos en sus circunstancias. Pero entiendo que la gente dé una valoración moral y ética. Si hablamos del genocidio de la Alemania nazi con el pueblo judío puedo entender la circunstancia y también parecer mal. Y esto no me tiene que condicionar para que yo oculte un resultado, esa es la responsabilidad ética del profesor, que la conciencia no nos condicione. Díaz Ayuso habla de sacrificios humanos que a mí tampoco me parecen bien, pero no puedo dejar de explicar que formaban parte de una cultura y una religión. Los historiadores no juzgamos, explicamos. Y luego está la sociedad y los políticos como parte de ella

–El Gobierno apoyó al rey por su mensaje conciliador, a la izquierda el gesto le parece insuficiente y la ultraderecha ha criticado que el rey compre el relato de la leyenda negra, ¿qué opina?

–Pensar que España fue una oenegé dedicada a llevar la cultura y religión por el mundo es tan absurdo como pensar que solo fueron a destruir y cometer un genocidio. Hoy está todo muy simplificado con mensajes muy infantiles, muy naif, que a algunos partidos le funcionan.

–Ya en 2019 el expresidente mexicano López Obrador pidió a Felipe VI unas disculpas por la conquista, ¿pueden ser estas palabras del monarca un movimiento de 'realpolitik' para proteger intereses comerciales?

–Hay políticos que no son conscientes de que la diplomacia requiere un discurso solo para cuestiones internas y hacia fuera hay que tener presente el tono y las sensibilidades. A veces se tienen muy presentes cuestiones de hace 500 años, pero se olvida que después de las independencias las relaciones con América en el siglo XIX fueron muy malas, ahí se funda el nacionalismo de estos países y en la base de su pensamiento lo español se ve como algo negativo. Si quieres negociar con otro país tienes que entender que molesten cosas. Estropear relaciones por algo de hace 500 años no parece tener sentido.

–¿Como experto de la UEx, qué papel debería jugar la universidad y la región en este proceso de 'reconciliación'?, ¿Es necesaria una revisión de cómo se enseña la conquista en las aulas?

–La historia se revisa continuamente si aparecen documentos. Pero en cuanto al enfoque yo me atengo a un esquema dentro de la ley aprobado por organismos que dicen qué debo explicar yo de historia de América. Tampoco creo que haga falta un proceso de reconciliación porque no hay malas relaciones. América es parte de una identidad de España y viceversa. Y en Extremadura creo que se avanza de manera positiva. Aunque partimos de una base débil porque hay pocos profesores, sí los hay en departamentos de arte, literatura... hay una oficina de cooperación, las relaciones internacionales están orientadas a Iberoamérica y hay convenios con universidades iberoamericanas. Es una orientación fuerte, aunque pequeña porque nuestra comunidad y universidad son pequeñas. Pero se hacen muchas cosas. Se va a implantar en septiembre la asignatura optativa Extremestiza en los institutos y la semana que viene, por ejemplo, hay un congreso iberoamericano en Guadalupe.