domingo, 27 de septiembre de 2020

Asesinato en Mondragón


Marcelino Oreja es hijo póstumo. Nació cuatro meses después del asesinato de su padre, Marcelino Oreja Elósegui, ocurrido en Mondragón el 5 de octubre de 1934. El que fuera, entre otros cargos, ministro de Exteriores en el primer gobierno de Adolfo Suárez y comisario europeo cuenta en el libro autobiográfico ‘Memoria y esperanza’, cómo su madre, Pureza Aguirre, “aunque nunca me incitó hacia el resentimiento de quienes le dieron muerte, sí me inculcó su memoria como el espejo ideal en el que debía mirarme”.

La Revolución de Octubre de 1934 tuvo en el País Vasco uno de sus focos más activos. Si Asturias y Cataluña fueron los dos centros neurálgicos de la insurrección organizada y dirigida por los socialistas, los acontecimientos en Euskadi entre los días 5 y 12 de octubre dejaron un saldo de 42 muertos, centenares de heridos y no menos de 1.500 encarcelados y procesados. Entre las víctimas mortales destacó, por su relevancia política, Marcelino Oreja, que acababa de suceder a su suegro en la Presidencia de Unión Cerrajera, la gran factoría metalúrgica de Mondragón, que entonces empleaba a más de 1.500 trabajadores.

Oreja había nacido en 1896 en Ibarrangelua, pueblo de la costa vizcaína donde su padre ejercía como médico. Hombre de sólidas convicciones cristianas, cursó al mismo tiempo las carreras de Ingeniero de Caminos y Derecho. Desde su época estudiantil trabó amistad con las personas que impulsaron la Acción Católica de Propagandistas, organización que perseguía una intervención eficaz de los católicos en la vida pública.

Carlista por tradición familiar, militó en el tradicionalismo y, proclamada la Segunda República, en junio de 1931 fue elegido diputado por Bizkaia en la misma lista que José Antonio Aguirre (PNV). Católicos y nacionalistas vascos coincidían entonces en su defensa del Estatuto de Estella, que facultaba a Euskadi a pactar con el Vaticano, y en su rechazo a las políticas laicistas del gobierno. Durante el debate de la Constitución republicana, se opuso a la disolución de la Compañía de Jesús, a la extinción del presupuesto de culto y clero y a la prohibición de la enseñanza a las órdenes religiosas.


Josep Pla vio a Oreja como un empresario “saturado de sentido humano”

La huelga revolucionaria de octubre de 1934 le sorprendió en casa de su suegro en Arrasate. Los huelguistas, liderados por Celestino Uriarte, se hicieron con el control del municipio, instalaron su cuartel general en la Casa del Pueblo y proclamaron la “república socialista”. A las cinco y media de la mañana, una llamada telefónica advirtió a Oreja del peligro cierto que corría. “Es inútil que intente escaparse porque será muerto”, escuchó por el auricular. Trató de llamar al cuartel de la Guardia Civil, pero la línea estaba cortada. Se asomó a una ventana del piso superior y comprobó que la casa, situada en el centro del pueblo, estaba rodeada de hombres armados con escopetas y pistolas. Arrodillado junto a su mujer, que estaba embarazada de cinco meses, rezó el rosario y esperó acontecimientos.

Dos horas después, ocho hombres armados llamaron a la puerta. Uno de ellos era Jesús Trincado, militante ugetista. “Dile al amo que baje”, exigieron los asaltantes en euskera. Oreja salió encañonado y con los brazos en alto. Le condujeron a la Casa del Pueblo y le encerraron en una habitación en la que ya se encontraba Ricardo Azcoaga, directivo de Unión Cerrajera. Un cuarto de hora después, entró un tercer prisionero, Dagoberto Rezusta, consejero de la empresa y diputado provincial en las filas del Partido Radical.

El aviso de que llegaban al pueblo tres camiones con soldados procedentes de Vitoria alertó a los revolucionarios. Mientras unos planeaban huir al monte, otros proponían atrincherarse en la Casa del Pueblo y organizar la resistencia. Según el relato de Trincado, en medio del desconcierto, un tal Ruiz, al que apodaban “el fanático”, preguntó al jefe de los insurrectos: “Celestino, ¿qué hacemos con éstos?”. “Llevarlos detrás”, respondió el cabecilla.

Sacaron a los prisioneros por la puerta trasera hacia una huerta y les instaron a que subieran un murete de poco más de un metro. Azcoaga trepó el primero y se volvió para ayudar a Oreja. Entonces sonaron las descargas. “Rezusta quedó muerto en el acto y mi padre resultó malherido, con los brazos abiertos en cruz”, cuenta Marcelino Oreja en sus memorias. Presentaba cuatro heridas: tres de bala en la cabeza, la columna y la mano, y una de escopeta en el brazo derecho.


Seis jóvenes requetés recogieron el cuerpo ensangrentado y lo llevaron a su casa, donde lo recibió su esposa. El sacerdote José Markiegi llegó a tiempo de darle la extrema unción. Sobrevivió apenas veinte minutos. A media tarde, la llegada de dos compañías de infantería del Regimiento Flandes de Vitoria puso en fuga a los revolucionarios. Al día siguiente, Marcelino Oreja fue enterrado en el panteón familiar de Ibarrangelua. Pureza Aguirre nunca volvió a pisar Mondragón.


Los miembros del comité revolucionario fueron detenidos y pasaron una temporada en la cárcel de Ondarreta. Con el triunfo del Frente Popular en 1936 quedaron en libertad. Celestino Uriarte ingresó en el partido comunista. Tras la guerra civil fue condenado a muerte. Cruzó la frontera en 1950 y murió en Berlín en 1979. Juan Ramón Garai ha escrito su biografía (Celestino Uriarte. Clandestinidad y resistencia comunista, Txalaparta, 2008). En ella, el líder obrero niega que diera la orden de ejecutar a Oreja y Rezusta, pero se confiesa “partícipe activo de los acontecimientos del 5 de octubre”, y asume “plenamente los hechos de aquel día”.

Josep Pla, impresionado por la muerte de Oreja, viajó como reportero a Mondragón a finales de octubre. En sus artículos le describe como “patrono modelo” y empresario “saturado de sentido humano”. Para el escritor catalán, era un político “enamorado de la doctrina social católica y, a la vez, del particularismo de su país”, que soñaba con “encuadrar el movimiento obrero vasco en los derroteros de la democracia cristiana”.


La Revolución de Octubre fracasó, pero sus secuelas tendrían una notable influencia en la política vasca. A la postre, en palabras del historiador Juan Pablo Fusi, “marcó la ruptura definitiva entre la derecha y el PNV; si se quiere, entre la burguesía ‘españolista’ vasca y la burguesía nacionalista”.

viernes, 25 de septiembre de 2020

FEDERALISMO DE ESPAÑA

El federalismo español arranca a principios del siglo XIX en el seno del republicanismo, abrazando las ideas de reforma democrática, laica y social, para adquirir perfiles propios como propuesta de organización territorial a partir de la obra de Francisco Garrido (1821-1883) y, sobre todo, Francisco Pi y Margall (1824-1901)

En ese momento el debate sobre la organización política del Estado se situaba entre las propuestas republicanas liberales que nacían de las Cortes de Cádiz, los movimientos Fouriesitas nacidos en Andalucía y que se trasladaron a Madrid y el movimiento krausista en Cataluña que no era exactamente federalista pero pensaba la organización territorial en forma de un estado unitario descentralizado.

Desde la creación del Partido Republicano Federal (PRF) en 1868, el programa sinalagmático de Pi no logró aglutinar la mayoría necesaria para reconstituir España sobre la base de pactos libres entre las regiones históricas. El sector orgánico de Salmerón, Chao y Figueras -partidarios de la descentralización política-, y el más unitarista de Castelar, compitieron por el control del partido y, junto al descontrol de los cantonalismos, contribuyeron a difuminar la idea federal en España.

El andaluz Fernando Garrido (1821-1883) escribió en 1855 La República Democrática Federal y Universal donde defendía el federalismo como una forma adecuada para superar la “variedad” conflictiva de los pueblos. Nicolás Salmerón, representante del movimiento krausista, acabará siendo miembro del partido Republicano Federal, tercer vicepresidente de la República y autor junto a Eduardo Chao del Proyecto de Constitución Federal redactado en 1872.

El movimiento republicano y el socialismo no se decidieron a abrazar el federalismo, sino que asumieron un programa de moderada descentralización regional durante la Restauración y la II República. No obstante, la propuesta federal, ya fuera en su versión orgánica o en la pactista, influyó en dirigentes del PSOE como Fabra Ribas, Araquistáin y Anselmo Carretero, entre otros. Por su parte, el confederalismo de Almirall y de los intransigentes del PRF hizo lo propio en el anarcosindicalismo, los republicanismos catalán y gallego y el marxismo revolucionario de Nin y Maurín.

Fuente: https://federalistesdesquerres.org/es/federalismo-en-espana/

domingo, 20 de septiembre de 2020

Para qué sirve la Guerra Civil

Por diseño o por conveniencia, se utiliza la tragedia para impulsar un relato maniqueo que puede erosionar nuestro marco de convivencia

Esta semana hemos sabido que el exceso de muertes registradas este año en nuestro país supera los 50.000 fallecidos: hay más de un 25% muertos de lo normal. Son las peores cifras de Occidente. Mientras tanto, Funcas augura una caída del PIB del 13%. Naturalmente, el Gobierno ha decidido hablar de la Guerra Civil y la dictadura.

La democracia española no se podía permitir un día más, ha dicho la vicepresidenta sobre un anteproyecto de ley: la democracia española significa la conveniencia del Gobierno. Se invocan los objetivos más elevados para los intereses más estrechos. Lo más importante siempre han sido los cadáveres en las cunetas: algo que no resolvió la ley de Zapatero y que la derecha debería haber corregido. Tampoco fue lo primero que intentó hacer el presidente Sánchez: la exhumación del dictador era más vistosa.

El Gobierno, incapaz de recoger datos fiables de la pandemia, de gestionar una respuesta educativa y sanitaria en lo estatal, incapaz de sacar adelante su ley de la libertad sexual y de ejecutar medidas aprobadas como el ingreso mínimo vital, dice que hará una lista de empresas que se beneficiaron del trabajo esclavo. Recopilará los datos, luego ya verá lo que hace.

Es discutible que la política deba resolver algunos aspectos que cubre el anteproyecto, pero gran parte del asunto es pirotecnia. Otra es más inquietante y paradójica. Catedráticos dicen que no se estudia el franquismo, aunque han formado a generaciones de historiadores y coordinado temarios de selectividad en los que se preguntaba por esos asuntos: son ellos los que vienen a hablarnos de la verdad. Se teoriza sobre un silencio o un problema con el pasado: la producción historiográfica ha sido espectacular, se han escrito novelas y rodado películas. La contienda y la dictadura son nuestra primera industria y guerra cultural.

El franquismo es un almacén infinito útil para golpear a la derecha, pero no se queda ahí. El PSOE, un partido central en la democracia española, parece aceptar a ratos la idea de una anomalía en nuestro país: una visión común en parte de la extrema izquierda. La reactivación política de la Guerra Civil y la dictadura no ataca la Guerra Civil y la dictadura, sino sobre todo la transición y la idea de un pacto donde hubo transacciones: por diseño o por conveniencia, se utiliza la tragedia para impulsar un relato maniqueo que puede erosionar nuestro marco de convivencia. @gascondaniel

martes, 1 de septiembre de 2020

Gustavo Bueno chocheó hacia el nacionalismo rancio español. Segunda parte


Esta entrada es la segunda parte de un escrito donde sacaba a la luz el desaforado nacionalismo de Gustavo Bueno y sus discípulos. La primera parte de aquel artículo lo acabé diciendo que "Existe un reducidísimo grupúsculo pseudomarxista que se ha introducido en un grupo de Facebook de Unidas Podemos para difundir el pensamiento filofascista de Gustavo Bueno". Efectivamente, el grupo se llama, Unidas Podemos. ¡Pronto Gobernaremos! Este grupo está formado por 2.195 personas y el grupúsculo del que hablamos, de momento no son más de 7 individuos. Son muy poquitos pero están compartiendo posts compulsivamente. Algunos de esos posts son lamentables e infantiles:

Le he censurado el careto; primero para mantener su privacidad; y segundo, para no darle un susto a nadie. Los demás posts son propaganda de los discípulos de Gustavo Bueno, y alguna que otra sandez más. Por ejemplo, han compartido un vídeo de Guillermo del Valle Alcalá. Este hombre se considera socialista y jacobinista, En Diario 16 escribió:
No hay nacionalismo de izquierdas, aunque en el erial de la falsa izquierda española se siga buscando, como aguja en un pajar, semejante imposible. Porque el nacionalismo es ontológicamente reaccionario

Guillermo del Valle en esta cita se está refiriendo al nacionalismo de las periferias, pero en realidad el nacionalismo reaccionario es el nacionalismo español, del que participaba Gustavo Bueno y sus correligionarios. ¿Las políticas de BNG, ERC o Bildu son reaccionarias? Si hasta el PNV parece un partido de izquierdas comparado con el Partido Popular o Ciudadanos. Mucho me temo que se confunde todo, Un servidor se puede querer separar del Estado español pero seguir siendo solidario con la clase obrera. Lo que se pretende con el marxismo es crear cierto internacionalismo, o sea unir a la clase obrera mundial, pero jamás han planteado suprimir fronteras. Por cierto, Guillermo del Valle colabora con el canal de TV más reaccionario que hay en España, Intereconomía, y además dice que en los juzgados a las mujeres no se les pregunta si llevan minifalda. No, se le han preguntado cosas peores:


Conversación de Besugos

En uno de mis post en el grupo podemita, donde los puse a caldo, compartí una entrada de un blog marxista donde decían: "Desde hace años la Escuela de Gustavo Bueno ha sido la cuna de los chovinistas de todo pelaje". esta fue la respuesta de los infiltrados: admiradores de Bueno



Bakunin, no era muy amigo que digamos de Carla Marx, en España los comunistas y los anarquistas se llevaban a matar y nunca mejor dicho. Por eso la opinión de Bakunin sobre Marx no puede ser muy afable. Ser centralista, no tiene porque ir acompañado del chovinismo. Según la RAE, Chovinismo es la "Exaltación desmesurada de lo nacional frente a lo extranjero". Entonces el chovinismo promueve una forma de orgullo nacional profundamente acrítica y etnocentrista, que linda con la mitomanía (la idea absurda de que todo lo propio es mejor) y la paranoia (la fijación en la creencia de que los otros amenazan la propia estabilidad). Esta definición casa perfectamente con el Gustavo Bueno de los últimos 20 años y con la obra de sus discípulos.

Otro de esto infiltrados, Pablo, dice que me quiere seguir "humillando con la verdad", y en el comentario siguiente me llama "chaval" (tengo 56 años). Afirma que mi bilis es estúpida y que soy un ignorante además de un cabestro. Pobre gente. ¡Qué equivocados están! A lo mejor se piensan que los únicos que leen son ellos, y que los vídeos que comparten de Insua, Armesilla y Vélez, o del propio Gustavo Bueno, son la verdad revelada. Pues anda que no hay marxistas a quien seguir.

 
He subido varios vídeos de conocidos pensadores marxistas: Atilio Borón, Enrique Dussel, Nestor Kohan (Latinoamérica); Javier Arrizábalo, Carlos Fernández Liria y Luis Alegre (España). Sirva un botón como muestra. 

En realidad un servidor no entra en las teorías marxistas que se inventó Gustavo Bueno, bastante tiene uno con seguir a ciertos pensadores como para sumar a uno más al carro. Bueno no me interesa y su visión de España muchísimo bueno. Ahí es donde quiero llegar al nacionalismo rancio de sus últimos años y a su apoyo al Partido Popular. Esto es lo que parecen no entender estos infilltrados nacionalistas en el grupo podemita. Además, Bueno no se define como marxista, y no lo digo yo.

 

Me gustaría saber que hacen estas personas en un grupo de Podemos si es un partido que aborrecen. ¿Qué extraña diversión esa esa? ¿Provocadores, agitadores, o simplemente chalados?

Gustavo Bueno chocheó hacia el nacionalismo rancio español. Primera parte.

 


En esta imagen vemos a Santiago Abascal y Gustavo Bueno en la Escuela de Verano de Denaes (Defensa de la Nación Española) en 2012.


Esta otra imagen pertenece a un tuit de Santiago Abascal recordando a Bueno el día de su muerte: "Descanse en paz Gustavo Bueno, Filósofo y patriota, que tanto tiempo nos acompañó en la Fundación @fdenaes". No es ningún secreto que Gustavo Bueno colaboraba con la Fundación nacionalista DENAES, y tampoco es ningún secreto que Vox bebe de las enseñanzas de Bueno.Santiago Abascal le confesó al diario el Español que "Gustavo Bueno es sin duda alguna una de mis influencias". Es conocido el nacionalismo rancio y español de Gustavo Bueno y su férrea defensa de la nación española, por eso no es de extrañar esa afinidad entre el filósofo y el jefe de Vox.

Tampoco es ningún secreto la postura reaccionaria de Gustavo Bueno en los últimos años de su existencia:
El filósofo Gustavo Bueno Martínez (1924-2016) fue un adelantado a su tiempo: a principios de los años 2000 pidió la pena de muerte para el entonces lehendakari Juan José Ibarretxe; concretamente, propuso "fusilarlo". También defendió la "implantación de la eutanasia para asesinos convictos" y "un servicio nacional obligatorio sin posibilidad de objeción de conciencia". Alertó además de "la ruptura de España" y urgió la supresión inmediata de las autonomías. Santiago Abascal ha reconocido como una epifanía el momento en que vio al filósofo en un acto público definir "la nación española" frente al concepto de "pueblo español". Leer más...👈

No nos podemos olvidar del apoyo de Gustavo Bueno hacia el Partido Popular. En sus últimos años, se posicionó públicamente afín al Partido Popular (PP) en diversas ocasiones, apoyando la candidatura de Mariano Rajoy a la presidencia del Gobierno de España.​ Defendió también al PP en candidaturas locales.



Tampoco es ningún secreto que uno de los más destacados discípulos de Gustavo Bueno, como Iván Vélez, ha acabado en Vox. Vélez es arquitecto y director de DENAES (ver enlace...👈); Gustavo Bueno Sánchez (hijo del filósofo) es vicepresidente y Santiago Abascal actualmente hace las funciones de secretario de la Fundación, anteriormente fue presidente (ver enlace...👈). 

Iván Vélez se presentó por Cuenca como candidato de Vox y en 2019 volvió a presentarse. No se comió ningún colín pero seguro que seguirá presentándose. Estos patriotas suelen ser muy perseverantes. Por cierto, DENAES se benefició de una subvenciones o mamandurrias (como la derecha suele llamar a las subvenciones) de los Gobierno de Esperanza Aguirre 

... Como ya ocurrió en los últimos años de gobierno de Esperanza Aguirre (también presidenta del PP de la región), para adjudicar estas ayudas no se ha abierto una convocatoria pública. "Las organizaciones presentan sus proyectos y, en función del interés de éstos, se determina la financiación", explicó una portavoz de Presidencia. "No hay convocatoria", admitió. El País. 2007...👈


La Fundación para la Defensa de la Nación Española (Denaes) recibió 276.801,25 euros en subvenciones de la Comunidad de Madrid entre 2008 y 2012, durante la presidencia de Esperanza Aguirre, según ha podido saber Servimedia a través de una petición de acceso a la información.

En marzo de 2006 Santiago Abascal fundó Denaes junto a Ricardo Garrudo, María Jesús Álvarez y Ricardo Rodríguez. Además, el presidente de Vox, que en 2006 aún era diputado autonómico del Partido Popular, fue elegido por los cuatro fundadores como presidente de Denaes.



La Fundación Denaes, relacionada con el partido Vox, no ha depositado cuentas anuales desde 2014, según confirman a El Salto desde el Patronato de Fundaciones, a pesar de que así lo obliga la Ley de Fundaciones.

La Fundación para la Defensa de la Nación Española (DENAES) está inscrita en el Registro de Fundaciones desde mayo de 2006. Hasta noviembre de 2014 estaba presidida por Santiago Abascal, que en la actualidad ocupa el cargo de secretario. Su domicilio social y sede están ubicados en el Centro Cultural Riojano en Madrid. Leer más...👈

Mamandurrias, cuentas opacas, Vox, Gustavo Bueno, DENAES... Quién no sea capaz de ver la relación entre Vox, el nacionalismo español y Gustavo Bueno es porque es cegañuto perdido. Evidentemente que Gustavo Bueno padre no era directivo de DENAES (su hijo sí), y esto de las mamandurrias y la opacidad de las cuentas no es un problema del desaparecido filósofo, pero sí demuestra con que tipo de personas confraternizaba. Lo digo porque al parecer las mamandurrias solo son cosa de "progres".

Pedro Insua en un programa de la cadena de extremaderecha Intereconomía

Otro de los discípulos más conocidos de Bueno es Pedro Insua. Él es profesor de filosofía, trabaja en Madrid. También es  miembro del consejo de redacción de El Catoblepas desde su inicio e investigador asociado de la Fundación Gustavo Bueno. De momento este discípulo de Bueno no ha dado el salto a la política. Su activismo consiste en salir en programas de televisión de la derecha más rancia y escribir artículos igual de rancios que el propio Insua en El Español (todo muy marxista). Algunos podrán argumentar que Pablo Iglesias también acudía a programas de Intereconomía, si pero iba en calidad de "oposición", es decir, era quien llevaba la contraria a todos los tertulianos como Fernando Paz y Eduardo García Serrano. Pedro Insua en Intereconomía es todo lo contrario, un aliado más por su postura nacionalista.

Otro amigo de todos estos es Santiago Armesilla, este es menos mediático que Iván Vélez o que Pedro Insua, pero también se deja querer por las páginas web's y por YouTube. Armesilla administra la revista digital La razón comunista, donde escriben personajes tan relevantes como Andrei Kononov (nótese la ironía).

Estos tres forman el núcleo duro del nacionalismo rancio "buenista". Son muy poquitos y a nivel nacional su relevancia es prácticamente nula: Iván Vélez fracasa en Vox, Insua escribe libros sobre la leyenda negra española y tiene un columna de opinión en el diario de derechas El Español (muy marxista sí señor), pero es un personaje de nula relevancia social; Armesilla es el más oscuro de estos tres personajes pseudomarxistas (si es que mentar el marxismo se puede en estos casos) con pinta de Heavy Metal. La izquierda que no está de acuerdo con sus postulados nacionalistas para ellos es "la izquierda indefinida" puesto no tiene el concepto claro de los que es una nación. Absurdo a la vez que gilipollezco. Hasta el más analfabeto puede tener claro el concepto de nación, solo que cada persona puede tener una visión distinta.

Eston "buenistas" son jacobinitas, anti federalistas,  anti autonomías, y fundamentalistas del centralismo unitario. Pero todo esto es muy patético: el Gustavo Bueno de los últimos 20 años que ha inspirado a Insua, Armesilla e Iván Vélez, es un personaje que dio un viraje claro hacia el conservadurismo del Partido Popular, tanto es así que lo llegó a apoyar al PP diciendo en público que votaría a Rajoy, esto lo dijo en 2010, de no haberse muerto en 2016, seguro que votaría a Santiago Abascal.

Presentación del libro Podemos: ¿Comunismo, populismo o socialfascismo? Iván Vélez junto a Gustavo Bueno hijo y el filósofo Albiac, otro personaje que viró de la izquierda a la derecha rancia españolista

El "buenismo", como el "trevijanismo" (movimiento inspirado por Antonio García-Trevijano), son sobre todo, posturas anti Podemos. Iván Vélez escribió un libro junto a Santiago Armesilla y José Manuel Rodríguez Pardo que titularon: Podemos ¿Comunismo, populismo o socialfascismo? El mismo título es una gran estupidez que denota cierto guiño a los estalinistas que llamaban a los socialdemócratas como socialfascistas. Sí en su época fue una inmensa chorrada, en el siglo XXI lo es más todavía, si cabe. En fin, de alguien que ha acabado en Vox no se puede esperar nada cuerdo.

Los discípulos de Gustavo Bueno destilan un engreimiento más que obvio al afirmar que en España el federalismo no es posible. Federar significa unir y el territorio español ya está cohesionado perfectamente según ellos. No obstante, el federalismo no es un invento de Podemos, puesto que es es un movimiento que en España se produce en el siglo XIX:
El federalismo español arranca a principios del siglo XIX en el seno del republicanismo, abrazando las ideas de reforma democrática, laica y social, para adquirir perfiles propios como propuesta de organización territorial a partir de la obra de Francisco Garrido (1821-1883) y, sobre todo, Francisco Pi y Margall (1824-1901)

En ese momento el debate sobre la organización política del Estado se situaba entre las propuestas republicanas liberales que nacían de las Cortes de Cádiz, los movimientos Fouriesitas nacidos en Andalucía y que se trasladaron a Madrid y el movimiento krausista en Cataluña que no era exactamente federalista pero pensaba la organización territorial en forma de un estado unitario descentralizado.

El andaluz Fernando Garrido (1821-1883) escribió en 1855 La República Democrática Federal y Universal donde defendía el federalismo como una forma adecuada para superar la “variedad” conflictiva de los pueblos. Nicolás Salmerón, representante del movimiento krausista, acabará siendo miembro del partido Republicano Federal, tercer vicepresidente de la República y autor junto a Eduardo Chao del Proyecto de Constitución Federal redactado en 1872. Leer más ...👈

La Constitución de la I República (que no dio tiempo a ser aprobada) organizaba el territorio de la nación en 18 estados federales.
Artículo 1.º Componen la Nación Española los Estados de Andalucía Alta, Andalucía Baja, Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Castilla la Nueva, Castilla la Vieja, Cataluña, Cuba, Extremadura, Filipinas, Galicia, Murcia, Navarra, Puerto Rico, Valencia, Regiones Vascongadas. Los Estados podrán conservar las actuales provincias o modificarlas, según sus necesidades territoriales.

De haberse aprodado la Constitución de la I República, España podría haberse constituido en un Estado federal, y no por eso España iba a ser menos España. Un país es un constructo y como tal puede variar su organización política, como hiciera la Constitución del 78 que se inventó la autonomía madrileña, por poner un ejemplo. España con su Estado de las autonomías daba el primer paso para constituir la Espala federal. Si podemos tener autonomías, como se ha demostrado en 40 años, ¿por qué no vamos más allá y aprobamos el federalismo? Estados federales son Alemania y los EE.UU y parece que no les ha ido mal. Esto podría ser un paso para solucionar el independentismo.

Es normal que el unionismo cerril le tenga pánico a las autonomías, y que por eso Vox se ha planteado suprimir la España autonómica. Y por eso también es normal que los discípulos de Gustavo Bueno coincidan con Vox los dos, buenistas y voxenetas maman del mismo manantial, como ha reconocido Santiago Abascal.

Nadie tiene la verdad absoluta y mucho menos Armesilla, Vélez e Insua, ni mucho menos Gustavo Bueno, porque para el gusto se hicieron los sabores. He encontrado un blog que se llama Bitácora Marxista-Leninista, donde sus autores no están conformes con el marxismo de Gustavo Bueno:




"... Desde hace años la Escuela de Gustavo Bueno ha sido la cuna de los chovinistas de todo pelaje. Viene siendo hora de desnudar sus más que evidentes contradicciones. Muchos de sus seguidores son orgullosos seguidores de sus tesis porque se reconocen como nacionalistas, pero muchos otros, tienen la desvergüenza de autodenominarse como marxistas. He aquí la importancia de refutar este mito que ha calado hondo entre el revisionismo patrio (...).

Uno de sus discípulos, Santiago Armesilla se queja en sus conferencias de que la gente no comprende las obras clásicas del marxismo sobre la cuestión nacional como él hace (...)

¿En qué descansa la argumentación de la Escuela de Gustavo Bueno sobre la cuestión nacional?

Sus principios claramente son una mezcolanza burda de argumentos metafísicos con reminiscencias del nacionalismo hegeliano. Pero sorprendentemente esta mezcla bastarda se intenta pasar por marxista o progresista (...).

Todo el pensamiento de Armesilla sobre cuestión nacional se basa en distorsionar una verdad histórica: que el marxismo saluda y prefiere encontrarse cuando el proletariado llega al poder un Estado grande y centralizado, no un Estado con varios problemas nacionales, descentralización económica y fragmentación legislativa y territorial. El primero facilita las tareas de socialización y coordinación de las fuerzas productivas. Pero el marxismo no actúa acorde a deseos sino a hechos, y como hemos visto antes, el primer panorama no fue el caso de España cuando desarrolló el capitalismo. Si un marxista no reconoce el problema nacional que existe en su país, sus soluciones no irán más allá de una imposición subjetivista, que como han demostrado todos los gobiernos recientes, no sirve para frenar a los movimientos nacionales de la periferia, sino al revés, aviva sus pretensiones secesionistas que cada vez calan más entre la gente, y de paso también, encona los rencores y trifulcas nacionales. Leer más...👈

 

"... Estamos de acuerdo en que no es igual cualquier nacionalismo: en concreto, el marxismo enseña que no se puede igualar el nacionalismo de una nación opresora que el de una nación oprimida, y pese a todo, hay que exponer tanto a uno como al otro por el bien del proletariado de ambas zonas, pero casualmente estos autores defienden siempre el nacionalismo de la nación opresora sea donde sea que se geste el debate.

Existe toda una serie de títulos literarios y autores que promocionan todas estas ideas. 

-María Elvira Roca Barea con su obra «Imperiofobia» de 2016. 

-Iván Velez con «La leyenda negra» de 2014.

-Santiago Armesilla con: «El marxismo y la cuestión nacional» de 2017.

-Pedro Ínsua con: «1492: España contra sus fantasmas» de 2018, etc.

La lista es interminable, y cuentan con el respaldo de este tipo de sociedades que costean y difunden este veneno. No por casualidad están pagados por organizaciones fascistas como DENAES. Leer más...👈

Y sin embargo, y a pesar de los pesares, existen cierto tipo de personas que dicen ser marxistas y que están imbuidos por este nacionalismo de la escuela de Bueno. Existe un reducidísimo grupúsculo pseudomarxista que se ha introducido en un grupo de Facebook de Unidas Podemos para difundir el pensamiento filofascista de Gustavo Bueno. Pero esto forma parte de la siguiente entrega...