Cada vez que se me ocurre entrar en el canal de Movimiento Ciudadano hacia la República Constitucional (MCRC), no dejo de asombrarme por la de memeces que repiten sin solución de continuidad en sus vídeos. En este vídeo de arriba, Pedro Manuel González, dice que lo que quiere Vox con el PP, si facilita la investidura de María Guardiola en Extremadura, no es regalarle los votos, sino repartirse el poder. ¿Entonces para que se presentan todos los partidos, de cualquier ideología, a cualquier tipo de elección, sino no es para llegar a los gobiernos? O sea, para conseguir el poder. De eso se trata en las elecciones de cualquier lugar del planeta con comicios más o menos democráticos. ¿O acaso Kamala Harris y Donald Trump se presentaron a las elecciones presidenciales gringas para pasar el rato?
En EE. UU. no existe el sistema de mayorías absolutas, ni segundas vueltas, sino que gana el que más votos obtenga, y esto tampoco es del todo así. En Estados Unidos, el presidente no se elige directamente por el voto popular nacional, sino a través del Colegio Electoral. Esto significa que un candidato puede ganar la presidencia incluso si obtiene menos votos populares en total, siempre y cuando consiga la mayoría de los votos electorales. Y para senadores y congresistas ocurre lo mismo sin necesidad de segundas vueltas ni mayorías absolutas. Por lo que en EE. UU. jamás veremos un gobierno de coalición.
Gobiernos de coalición en el sistema del 78 no eran la norma, hasta que llegaron los podemitas y jodieron el bipartidismo. En el resto de Europa este tipo de gobiernos son muy comunes: "Los gobiernos de coalición son norma en Europa, con ideología diversa y multipartidista"...
... Países Bajos ha estado tradicionalmente gobernado por coaliciones de varios partidos y parlamentos formados con grupos políticos de diferentes ideologías, ninguno con una mayoría suficiente para gobernar en solitario.
El Gobierno en funciones que lidera el liberal Mark Rutte está formado por cuatro partidos, desde el centroderecha a los liberales de izquierdas, con un acuerdo de coalición que permite el voto de conciencia en los temas más sensibles o compromisos como la necesidad de investigar el apoyo social a ciertos proyectos de ley antes de someterlos a votación parlamentaria.
En Alemania, los Gobiernos de coalición son la regla desde 1949. Durante tres de las cuatro legislaturas que duró la era de Angela Merkel hubo una llamada «gran coalición», entre la Unión Cristianodemócrata (CDU) y el Partido Socialdemócrata (SPD), que tradicionalmente han sido las agrupaciones más votadas.
En las tres ocasiones el reto para Merkel fue hacer concesiones programáticas a los socialdemócratas que les permitieran entrar en el Gobierno y que éstas, a la vez, fueran aceptadas por su propio partido.
(...) La «gran coalición» ha dado ahora paso a una tripartita, presidida por el socialdemócrata Olaf Scholz, con los Verdes y el Partido Liberal (FDP) que tradicionalmente han tenido políticas económicas antagónicas. Swissinfo...👈
Un servidor ve estos gobiernos de coalición como la máxima expresión democrática, al ser gobiernos que representan las distintas sensibilidades de los votantes de una nación. Ahora bien, en algunos casos pueden generar desestabilidad política, como ocurre tradicionalmente en Italia, pero para eso les pagamos el sueldo, para que sepan llegar a acuerdos programáticos.
Durante el primer bienio de la II República el gobierno estaba formado por republicanos de centro izquierda, por el PSOE y hasta llegó a ser parte del ejecutivo Alejando Lerroux del Partido Radical Republicano (centro derecha). En el segundo bienio Lerroux metió legítimamente a ministros de la CEDA en su ejecutivo, desembocando en la revolución de Asturias.
Otra mamarrachada de estos discípulos de Antonio García-Trevijano, es su continua llamada a la abstención para traer la democracia yanqui a España. Para esta gente la Constitución española no es válida pues se hizo sin un proceso constituyente claro. La Constitución yanqui se hizo de la misma forma, desde arriba, con la diferencia que en EE. UU, los ciudadanos no votaron la Constitución y en España sí. Pero ellos siguen empeñados en hablar de la ilegitimidad constitucional española.
Y en el tema de la abstención están de lo más equivocado. Lo vimos en las últimas elecciones autonómicas en Extremadura, donde la participación en 2023 fue del 70,35% y en 2025 bajó al 60,80%, desplomándose un 9,6%. ¿Ha pasado algo? Nada. En Castilla y León ha ocurrido todo lo contrario: en 2025 la participación se desplomó al 58,75%, y en 2026 ha llegado al 65,66% recuperándose un 6,9%. Las tesis de García-Trevijano no sirven absolutamente para nada.
Solo el partido Escaños en Blanco ha propuesto una alternativa más real, y sobre todo visible para medir el voto del descontento. En estas elecciones del domingo pasado en Castilla y León, en Escaños en Blanco obtuvieron 4.762 votos (0.38%), un birria, pero es la única forma real de saber que no se está de acuerdo con el sistema del 78. La abstención no sirve, porque dentro de la abstención hay de todo, y como vemos la participación va fluctuando en todas las elecciones que se realizan periódicamente. La abstención es el peor sistema para calibrar quien está optando por un cambio de régimen. Por el contrario, Escaños en Blanco tuvieron una idea infinitivamente superior a la de García-Trevijano.
Por eso, Pedro Manuel González, el asesor jurídico del MCRC y quien mantiene vivo el canal de YouTube de esta secta, en cuanto se ha percatado de que algunos personajes conocidos han empezado a pedir el voto para Escaños en Blanco, no ha tardado en dedicarle algún vídeo que otro para decirles nada bueno. Porque para estos señores del MCRC, Escaños en Blanco es "El nuevo invento del régimen". Solo ellos son inmaculados y virginales, políticamente hablando. Decir que un partido político fundado hace 16 años es el nuevo invento del régimen es una memez como una catedral.
Escaños en Blanco...
... Es una formación que nació hace 16 años en Cataluña y que tiene un solo punto en su programa electoral: no tomar posesión del cargo, dejar el escaño vacío y que nadie se lleve el dinero de ese escaño. Mucha gente no nos conoce a pesar de habernos presentado ya dos veces a nivel nacional y haber estado en todas las mesas electorales (los lectores de Libertad Digital sí que han tenido ocasión de conocer su existencia: felicidades).
La idea de dejar escaños vacíos para visibilizar el rechazo de los ciudadanos puede parecer extraña, pero ha sido apoyada por políticos como Miquel Roca o Albert Rivera, y defendida por expertos en sistemas electorales como Jorge Urdánoz. Escaños en Blanco es esa válvula que nos avisa que la olla va a explotar. A lo mejor hay gente que quiere que esto explote. Yo prefiero dar la opción a que quitemos la olla del fuego. Libertad Digital...👈
Me parece una idea cojonuda, pero yo no quiero cambiar de sistema electoral, me da tres pitos, porque todo es un gran apaño capitalista. Escaños en Blanco se ha comido la misma ñorda que Podemos-Alianza Verde, que IU-Movimiento Sumar-Equo, y que los chiflados del MCRC en Castilla y León. Esta es la realidad.
