La superioridad estética del cristianismo es abrumadora. No hay un solo ritual laico que le llegue al tobillo. pic.twitter.com/PuB4Sfs2HR
— Cristian Campos (@crpandemonium) April 4, 2026
Cristian Campos es jefe de Opinión de El Español. También trabaja con Ana Rosa, la COPE (la radio de los curas), y en Telemadrid, el medio público que ejerce la propaganda ayusista. Campos ha escrito un libro ensalzando a Isabel Díaz Ayuso, Me gusta la fruta. No olvidemos que esa expresión, me gusta la fruta, la usó la presidenta madrileña para llamar hijo de puta al presidente Pedro Sánchez (La Sexta...👈). Cristian Campos es el prototipo de la fachosfera.
Isabel Díaz Ayuso llevó la degradación política a sus máximos niveles de expresión. Y parece que a Cristian Campos le venía bien ensalzar la figura de Ayuso. Este periodista es el mejor ejemplo de periodismo del sicariato: sin complejos y sin mascaras. No es que periodistas de esta repugnante calaña no existan en el otro lado, que los hay también, por supuesto, pero hoy quiero hablar de Cristian Campos y de un tuit que ha compartido de un paso de Semana Santa en lo que parece ser una ciudad andaluza.
Todos los años las calles españolas se llenan de pasos religiosos: vírgenes, Jesucristo crucificado y demás parafernalia medieval. En realidad es todo muy tétrico, es como si celebraran la muerte del judío y profeta del Nuevo Testamento, en el cual se inventaron una religión. Qué como todas las religiones nacen de la mentira, de mitos y de grandes falsedades. Aconsejo leer el libro de Pepe Rodríguez, Las mentiras fundamentales de la Iglesia católica...
... Dios, por poner un par de ejemplos más, tampoco estuvo demasiado acertado cuando realmente adjudicó a Moisés la misma historia mítica que ya se había escrito cientos de años antes referida al gran gobernante sumerio Sargón de Akkad (c. 2334-2279a.C.) que, entre otras lindezas, nada más nacer fue depositado en una canasta de juncos y abandonado a su suerte en las aguas del río Eufrates hasta que fue rescatado por un aguador que le adoptó y crio (...). Además de atribuirse a Sargón y Moisés la encontramos en Krishna, Rómulo y Remo, Perseo, Ciro, Habis (...). Y no es tampoco de recibo que una narración tan prototípica de la Biblia como el "diluvio universal" fuese también el plagio de otra leyenda sumeria mucho más antigua, la del Ciclo de Ziusundra. Mentiras fundamentales de la Iglesia Católica, Pág, 37
Los que se inventaron la Biblia se basan en otros mitos paganos anteriores. Lo mismo ocurre con la historia "oficial" de todos los imperios, se usan mitificaciones, mentiras y medias verdades para justificar los nacionalismos actuales: se podría decir que los nacionalismos son como las religiones. De ahí la Leyenda Rosa que el hispanismo actual está colando como aquel que no quiere la cosa.
En el mundo musulmán se falseó la conquista de Hispania, y en los reinos cristianos se mintió de la misma forma, haciéndose pasar por víctimas del malvado islam árabe y bereber. En realidad la invasión de Hispania se produjo tan rápida por la pasividad y el pactismo de los nobles godos, reino que estaba en clara decadencia. A los habitantes de aquella Hispania no les importó de manera alguna cambiar de dueños, es decir les daba igual a quienes tenía que pagar los impuestos, fueran árabes o cristianos...
... La conquista de Hispania por los musulmanes fue bastante pacífica. Salvo algunos nobles del bando visigodo que apoyó a Rodrigo en la batalla de 711, nadie más ofreció resistencia y se produjo la capitulación al islam. Covadonga. La batalla que nunca fue, Pág. 223
Y en ese nacionalismo casposo también entra la religión. Por eso Cristian Campos que es un nacionalista de la fachosfera tiene esta opinión de la Semana Santa: "La superioridad estética del cristianismo es abrumadora. No hay un solo ritual laico que le llegue al tobillo". La estética de la Semana Santa, es igual que la estética de un entierro, no vemos superioridad pon ningún lado.
Estéticamente veo más vistoso y alegre el carnaval de Rio de Janeiro que la Semana Santa sevillana, para gusto los colores. Además, el capirote de los nazarenos tiene su origen en la Inquisición española del siglo XV-XVI, donde los condenados por el tribunal usaban este cucurucho alto con un «sanbenito» como símbolo de humillación pública y castigo. Seguro que algún miembro del Ku Kux Klan conocería de la Semana Santa española se le ocurrió copiar el capirote de los nazarenos para ocultar sus identidades. Y dice Cristian Campos que la estética de la Semana es superior al laicismo.
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| Rolling Stones en Cuba |
Porque ya me dirán que superioridad estética tiene ver a personas con unos capirotes inspirados en la Santa Inquisición que sirvieron de modelo al KKK. O ver imágenes de vírgenes llorosas rodeadas de velas llorando la muerte del Jesús crucificado. Esa es exactamente la estética de la muerte. Y a un servidor, realmente esa estética siempre le ha asustado. Mis padres me han contado que de pequeño cuando íbamos la familia a ver los pasos de las procesiones yo lloraba de miedo. Y no es para menos.
Ya me dirán que estética es esa. Una estética, efectivamente, medieval y propia de un tétrico entierro, que podremos y debemos respetar las creencias y aficiones de los demás, mientras están no nos sean molestas o contradigan la convivencia social. Pero de ahí a que nos traguemos con que esta estética es superior a cualquier celebración laica media un abismo. Porque la postura de Cristian Campos es la postura rancia de los capillitas ultracatólicos, y yo no voy a callarme ante estas payasadas de estos capillitas. A mi la Semana Santa sigue dándome, como cuando era un chaval, hastío y escalofríos.







