lunes, 11 de mayo de 2026

Boadella de crítico con el sistema (es mentira), a las faldas de Esperanza Aguirre

Albert Boadella en 1977

En mi juventud, aunque un servidor pasaba mucho del teatro porque solo estaba interesado por el Rock and Roll, recuerdo a Els Joglars y a Albert Boadella como unos irreverentes lejos del poder político, o al menos lejos de la institucionalidad. Porque muchos teatreros para sobrevivir en España tenían que acercarse a los consejeros cultura y a los temidos programadores de teatro, que eran, a fin de cuentas quienes te daban de comer.

Uno de los fundadores de Els Joglars y su director hasta 2012, fue Albert Boadella, que con sus 19 años estaba ya dando la barrila por los escenarios, pero cuando más trabajaron y se hicieron populares fue con el PSOE: "Els Joglars también han tenido una amplia producción televisiva, sobre todo en TVE. En plena transición eran los responsables del espacio infantil Terra d'Escaudella en el circuito catalán de TVE. Fue en los años 80, con el PSOE en el poder, cuando más trabajaron con la televisión pública española, tanto en catalán como en español en programas como Semos europeos o Som una meravella! (¡Somos una maravilla)". Ya hemos comentado que llevarse bien con el poder es muy bueno para tu estómago.

Boadella, ya se había hecho muy famoso en 1977, gracias o desgracias a un juicio militar que lo condenó a seis meses de cárcel por la obra La torna. Estaba detenido esperando el juicio cuando se exilió en París. Felipe González, debió de pensar que era buena idea tener cerca a estos insignes represaliados por el postfranquismo.

En Els Joglars sabían hacer una crítica contra ciertos poderes: "Su capacidad de satirizar el poder es legendario: desde la iglesia con Teledeum (1983) hasta al entonces todopoderoso presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, con Operació Ubú (1981). Como con La torna, Boadella revisará la obra y en 1995 la estrena como Ubú, president! Boadella era el actor mimado por la izquierda catalana. En los años ochenta se aproximó políticamente al PSC y también pidió el voto para el CDS de Adolfo Suárez. La Diputación de Barcelona le subvencionó el centro teatral para Els Joglars construido en una masía de Pruit". Pero ojo, no nos engañemos, Els Joglar era el ojo derecho de la izquierdita política española.

Muchas estrellas tienen su ocaso, y al Sr. Boadella las musas poco a poco empezaron a abandonarle, aunque el ahora culpe a la censura subliminal: "... sus espectáculos fueron perdiendo interés para el mundo teatral barcelonés.  Su último espectáculo 2036 Omega-G pasó sin pena ni gloria por Barcelona. Aunque él lo achacó a sus críticas al nacionalismo y al independentismo, otros espectáculos en español y protagonizados por adversarios al nacionalismo catalán como Bertín Osborne tienen éxito en la cartelera barcelonesa". Porqué hay que tener en cuenta que no todo el mundo en Cataluña es independentista.

Albert Boadella fue tentado de nuevo por el poder, y Esperanza Aguirre le ofreció un "carguito" muy bien remunerado como  director de  los teatros del Canal de Madrid. Qué él, siempre crítico con el poder, rechazó valientemente. Informando a doña Esperanza de que "no soy el perfil adecuado para trabajar en la administración pública". Habrase visto que osadía; yo, que soy martillo de herejes de la luz de Trento,   como diría Menéndez Pidal, léase herejes como políticos sin legitimidad, como voy a vivir de las faldas de doña Esperanza Aguirre. Gracias pero no.

¿No o sí? ¿O no era el momento? Escribía Borja Hermoso en El País: "... la regidora de la Villa y Corte [Esperanza Aguirre] no sabía que cuatro años después el joglar iba a cambiar el no, gracias por el sí, quiero. Cuando en septiembre del año pasado el fundador de Els Joglars firmó por fin como director artístico de los Teatros del Canal, la presidenta no sabía que venía una crisis económica y que, a lo mejor, 100 millones de euros para un teatro se iban a revelar como demasiados millones. Cuando llegó la crisis, Esperanza Aguirre no sabía que se le avecinaba un tsunami de presuntos espías y de presuntos manguis. Y ayer por la noche, en los Teatros del Canal, nadie sabía qué se le pasaba por la cabeza a la premier madrileña".

Albert Boadella se había jubilado "como profesor del Institut del Teatre y   aceptó la proposición de Esperanza Aguirre, en 2009, para dirigir los teatros del Canal de Madrid, cargo que simultaneó con la dirección de su grupo hasta que en 2012 fue sustituido por Ramon Fontserè". Me cachis, ya sí que daba "el perfil adecuado para trabajar en la administración pública". Había perdido un sueldo y rápidamente lo compensó con otro sueldo pagado por el Estado.

El director de los teatro del Canal de Madrid puede cobrar sobre los 200.000 euros, en los ocho años que Boadella estuvo al frente se llevaría 1.600.000 euros. Menos mal que el no se vende a nadie. Isabel Díaz Ayuso se gasto un pastizal tan solo para gestionar la red de teatros de Madrid: "Casi 20 millones de euros para la gestión de Teatros del Canal" (ABC...👈). ¡Todo por la cultura! Ojo que un servidor está muy lejos de criticar ese gasto. Eso lo dejamos para los antiestatistas.

Albert Boadella en su años mozos, como hemos visto, fue mimado por la izquierda, hasta que se nos hizo facha y fue el muso de la derecha: "A pesar de haber coqueteado políticamente con los socialistas, Boadella fue uno de los promotores de Ciudadanos, formación que abandonó para abrazar la UPyD de Rosa Díez. Ahora, ha vuelto a la órbita de Ciudadanos [hasta que Ciudadanos desapareció]. Él mismo, en el vídeo de Tabarnia, se define como payaso. Más bien ha encarnado a la perfección en su vida teatral al bufón, un arquetipo teatral que acompañaba a los juglares y que hacían divertir al noble de turno". Por eso mismo, Esperanza Aguirre no dudó en atraérselo para su causa. Porque sí señor, se puede ser irreverente, como Boadella, pero a la vez gustarte un euro más que a un tonto un lápiz.

Me decía un buen amigo sobre este gran dramaturgo: "Boadella no ha necesitado nunca vivir de los réditos del franquismo. Se ha ido recreando año tras año. Tampoco necesita venderse a nadie porque tiene suficiente talento para ser independiente. Solo se venden los inútiles". No, Boadella de inútil no tiene nada, sino todo lo contrario. Otros son excesivamente ignorantes. Boadella es una persona que sabe muy bien arrimarse al árbol que más sombra le da. Aunque luego le cuente a Esperanza Aguirre, su gran benefactora, que ha sido un hombre muy censurado por el poder. Aquí, más arriba, lo tienen de cháchara con Esperanza Aguirre en un canal de The Objective. Pero no le digáis que es un vendido al poder ni que ahora es un reaccionario.

A un servidor no le quieren hacer caso porque soy rojo, y por ello no soy como The Objective [no creo que haga falta traducir]. Porque "Es muy propio de esta izquierdita", poner "de vuelta y media", a los libres pensadores sin ideología "por opinar de manera diferente". Ay, pobrecitos, como es esta izquierdita del régimen del 78 que no comprende a quienes nos llama subnormales por criticar la Hispanidad, votamos o pagamos con dinero virtual. Solo ellos verán el Valhalla de los libres pensadores sin ataduras de las ideologías.

He usado estos dos artículos para explicar quien es Albert Boadella:

Hay a quien le abres la ventana, le dices que está lloviendo y te niegan lo que estamos viendo los dos con nuestros propio ojos. Sí, no hay cosa peor que un sesgo ideológico muy acentuado.

Para los más nostálgicos aquí les dejo un sketch de Els Joglars en la televisión de Felipe González, en el programa Viaje con nosotros de 1984, que le venía muy bien para cachondearse de Jordi Pujol. Eran por entonces muy progres. Televisión estatal pagada con dinero del Estado. Y no olviden nunca, que todo aquel que es subvencionado por el Estado es un elemento al servicio del Estado, como los partidos políticos. O al menos esa es la mentira que nos quieren colar los majaretas del MCRC. Porque hay que fastidiase, no he visto secta política más chiflada en la vida.

¿Qué? ¿Qué no me creen que hay chiflados así? Vean este vídeo de Pedro Manuel González del canal de YouTube del MCRC y luego me cuentan. Ni entrenándose se puede llegar a tales niveles de irrealidad. Pero no se enfaden con él, al contrario, compadézcanse. Fue una víctima de Antonio García-Trevijano. Este como todos los gurús de cualquier secta, era el más chalado de todos al ser el que se inventaba la doctrina.


Boadella, Esperanza Aguirre... y también dos huevos duros



Un triste trasunto de 'Una noche en la ópera' inaugura los Teatros del Canal

Cuando en 2004 Albert Boadella dio calabazas a Esperanza Aguirre ("no soy el perfil adecuado para trabajar en la administración pública"), la regidora de la Villa y Corte no sabía que cuatro años después el joglar iba a cambiar el no, gracias por el sí, quiero. Cuando en septiembre del año pasado el fundador de Els Joglars firmó por fin como director artístico de los Teatros del Canal, la presidenta no sabía que venía una crisis económica y que, a lo mejor, 100 millones de euros para un teatro se iban a revelar como demasiados millones. Cuando llegó la crisis, Esperanza Aguirre no sabía que se le avecinaba un tsunami de presuntos espías y de presuntos manguis. Y ayer por la noche, en los Teatros del Canal, nadie sabía qué se le pasaba por la cabeza a la premier madrileña.

La vida, salvo para Rappel y algún que otro superdotado con bola de cristal en casa, es un cúmulo de ignorancias.

También un cúmulo de absurdos, como por ejemplo acudir sin complejos al mundo de Sam Wood y los hermanos Marx para, sobre la base de cinco o seis sketches de violencia ajena, copiar sin sonrojo la fastuosa Una noche en la ópera. Homenaje, le llaman ahora al papel de calco.

No se es Groucho Marx fácilmente, aunque uno se empeñe. Y no se es no porque no a secas, sino porque es imposible: así que nadie debería usurpar, en adelante, el adorable, y genial, y complejísimo personaje de Otis B. Driftwood. Tampoco se es Chico ni Harpo porque uno se empeñe y le eche buena voluntad, como los actores de Una noche en el Canal.
El responsable del atrevimiento es Boadella, que de repente se ha creído Herman Gottlieb (el hilarante empresario malhumorado de aquella obra maestra del cine de humor). Boadella lleva casi medio siglo desplegando insolencias en los escenarios, la mayor parte de ellas plagadas de lucidez, genio y mala baba. Está claro: no todas las insolencias, por el mero hecho de serlo, pueden reivindicar el derecho al aplauso, aunque ayer hubo muchos, pero había truco: había cla en el patio de butacas.

Por último, cabe preguntarse si la nueva mecenas del indomable joglar reconvertido en funcionario público reviste semejanzas con la entrañable señora Claypool, aquella mujer masiva de sonrisa sincera tan enamorada de Otis B. Driftwood. Por si acaso, uno de los diálogos de Una noche en el Canal así lo deja entrever, al subrayar que "este garito de postín" (los Teatros del Canal) sólo puede funcionar "gracias a los cheques de la señora Agüaire" (ustedes saben quién). Y una cosa queda clara: tras 47 años de reírse del poder, Albert Boadella se ríe, por fin, con el poder. Y que ya está inmerso hasta las cejas en ese "teatro de Estado" al que tanto y tantas veces masacró. Es el ritmo de los tiempos en lo cultural y en lo político. La parte contratante de Albert Boadella es hoy por hoy la que es.

A la inauguración oficial de los Teatros del Canal -la inauguración social fue el 23 de septiembre de 2008 y costó 1,2 millones de euros, entre canapés y Nacho Cano- asistió un elevado número de invitados que participaron con ganas en la primera parte de la noche: un recorrido guiado, en grupitos, por el apabullante mastodonte de cristal, hormigón y acero firmado por el arquitecto Juan Navarro Baldeweg. Varios guías-acomodadores, megáfono en ristre, iban paseando a los espectadores por las tripas del teatro, por las salas de ensayo de danza y música (donde asistieron, por ejemplo, a una surrealista Rapsodia de salmos silenciosos), por una atalaya desde la que se veía dormitar al propio Boadella en su imaginario despacho, e incluso por un corredor en el que dos mimos -de los habituales de la Puerta del Sol o la Plaza Mayor de Madrid: un cow-boy dorado y un hombre que lucha contra el viento- mostraban su arte, que de repente había dejado de ser callejero para convertirse en institucional. Fue, quizá, lo más original de Una noche en el Canal.

Ni la Plataforma de Titiriteros Descontentos (otra de las invenciones del libreto boadelliano), ni el muy real y muy creciente desasosiego ante el oleaje de la crisis lograron que la gente se quedara en casa. Y eso que la dura actualidad política apareció, de refilón y en plan coña, eso sí, con esta réplica en mitad del show:

- ¿¿¡¡Y el Museo de las Sinvergüencerías!!??

- ¡¡Pero si los sinvergüenzas ya no caben en él!!

- ¿Y el dinero?

- ¡En los bancos!

- ¡Pero si el dinero lo pone el Estado!

- ¡Si tampoco tenemos Estado!

La Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid, con músicos de entre 15 y 25 años, el Coro de la Comunidad, la compañía de danza Losdedae, los grupos Yllana, Teatro Meridional e Impromadrid; la mezzosoprano Adriana Mastrángelo y el tenor Carlos Moreno cumplieron con sus misiones respectivas.

Una noche en el Canal se representará de nuevo hoy y mañana. Y también dos huevos duros.

Sobre el asesinato de Calvo Sotelo

 


Cartas Al director

Madrid - 28 sept 1978 - 00:00CEST


Urbano Orad de la Torre

Desconozco lo que El Imparcial pretende al abusar del precario estado de salud de un anciano. En todo caso, pendiente él y su familia de la comprobación judicial que corresponda sobre lo que en la «entrevista» consiguieron hacer decir y luego firmar a un señor enfermo del corazón y en tratamiento por insuficiente riego cerebral desde hace años, procede hacer las siguientes rectificaciones a los sensacionalistas titulares que destacaba ese periódico:

1. Sobre el nombramiento de soberano gran inspector de la masonería española me enteré por teléfono hace unos meses.

2. La masonería nada tuvo que ver con la muerte del político, señor Calvo Sotelo. nunca en aquellas fechas actuó don Urbano ,Orad como miembro de la masonería sino como militar republicano. Una vez más, nos reservarnos los derechos legales pertinentes a las falsas interpretaciones a que pueden llevar los titulares de El Imparcial.

3. Sobre el párrafo relativo a «El asesinato de Calvo Sotelo», los hechos fueron como sigue:

(Previamente, aclarar que desde el 3 de marzo, fecha de mi boda, hasta la guerra, a la única reunión de militares a que asistí fue a la del 9 de mayo, y eso porque se me comunicó que yo era el próximo en la lista. Eso y que el día de la muerte del político yo estaba en una reunión familiar en la calle de Raimundo Fernández Villaverde.) Los hechos fueron como sigue:

«El 12 de mayo mataron a Castillo. Aquella noche se reunieron un grupo de militares, con rango desde teniente coronel a capitán entre los que figuraban Barbetas: Faraudo, Díaz Tendero y otros, y decidieron que había que cumplir lo dicho. Echaron a suertes y le tocó al capitán Condés tomar el mando del grupo. Los guardias fueron voluntarios. Tomaron una camioneta de asalto, con su chófer de servició (fue el único no voluntario, está vivo y habita en Madrid, o sea en condiciones de ratificar lo expuesto). Fueron a buscar a Goicoechea y no estaba en casa. Dijo Condés que fueran a por Gil Robles, y tampoco estaba en su casa de la calle de Serrano. Entonces, al pasar por la calle de Velázquez un guardia dijo que allí vivía Calvo Sotelo. Subieron a la casa, lo cogieron, se lo llevaron detenido, y en la calle de Alcalá uno de los guardias le disparó un tiro. Por cierto, que Condes quiso posteriormente suicidarse por su participación en los hechos de este asesinato e I. Prieto se lo impidió.»


4. El el pie de foto de grupo se refiere el periódico a la «foto histórica de la masonería española». Eso es inexacto. Es una foto recuerdo de un viaje a México en 1949 de un grupo de militares republicanos, ninguno de los cuales -excepto el teniente coronel Orad- era masón.

5. En particular, concretar que en ningún momento el ministro señor Gutiérrez Mellado ha ayudado a los masones como tales. Ayudó y ayuda para que los que fueron sus compañeros de armas, aunque en el lado republicano, consigan sus pensiones de vejez. Sólo esto e independientemente de sus ideologías. Algo de lo que siempre podrá enorgullecerse como militar, como político y como persona.

6. Asimismo, si el señor Fraga Iribarne, en su momento, me ayudó a conseguir el pasaporte -tarea imposible durante muchos años-, lo hizo con el espíritu de apoyar en un derecho elemental a un militar republicano que había sido su enemigo en una guerra que había terminado hacía treinta años. Nunca, en toda mi vida, me presenté como masón a ningún político ni jefe del Ejército.

7. Considero, por tanto, que El Imparcial es injurioso e inexacto en sus titulares y contenido para mí y para mis amigos y que puede causar un quebranto irreparable en la reputación mía y la de hombres que -hasta la aparición de este artículo- me apreciaban.

En consecuencia, y como decía anteriormente, salvando, el ejercicio de todos los derechos legales a mi alcance les envío estas líneas con el ruego de su publicación. Hay que conseguir que no se vuelva a producir, en mi persona o en las de otros, que con el señuelo de la "entrevista amistosa" se presione a quienes por edad y condición no son contrincantes para profesionales para hacerles decir lo que no quieren y firmar lo inexacto en documentos presentados con ventaja y sabiendo que ya mi vista no puede seguirlos con la precisión necesaria.

miércoles, 6 de mayo de 2026

El honor dañado de Begoña Gómez

 


La sentencia que ha absuelto a una activista ultra del delito de injurias contra la mujer del presidente del Gobierno es un desastre y permite preguntarnos si de ser la perjudicada otra persona, ideológicamente más cercana a la jueza, su criterio habría sido igual de laxo


Joaquín Urías

Un juzgado de Madrid acaba de absolver del delito de injurias a la activista ultra que había acusado a la mujer del presidente del Gobierno de estar involucrada en cuestiones de narcotráfico al tiempo que la llamaba reiteradamente “Begoño” y se refería a ella en masculino.

El apelativo no es gratuito ni ocasional. En el submundo ultraderechista patrio se ha extendido cómo una forma de denigrarla aludiendo al bulo de que en realidades una mujer transexual que nació y se crio como hombre. El objetivo es dañar la reputación del máximo dirigente político del país a través de la humillación de su mujer. Una estrategia bien estudiada y que antes de llegar aquí ya se ha utilizado en otros países.

En torno 2015 se extendió por los grupos radicales de derecha de los Estados Unidos la falsedad de que Michelle Obama era un hombre travestido. La mentira se sustentaba en prejuicio racistas y machistas, cuestionando la femineidad de mujeres negras destacadas, a la vez que se ponía en duda la propia sexualidad del presidente. Con la misma base machista y pretendidamente humillante se aplicó un lustro después a Brigitte Macron.

El fenómeno es tan extendido que tiene nombre propio: transvestigación. En todos los casos pretende poner en duda la integridad de los jefes de gobierno y vincularlos a conspiraciones elitistas. Al mismo tiempo se resalta un supuesto papel central de sus consortes en su toma de decisiones, que estaría justificado por su masculinidad de origen. En todos los casos los instigadores pruebas falsas similares. De Begoña Gómez circulan fotos manipuladas en las que aparece como un muchacho; incluso se han llegado a inventar cuál era su nombre anterior y en qué momento pasó a presentarse públicamente como mujer.

Al llamarla Begoño se quiere evocar toda esta teoría que niega la dignidad misma de la mujer del presidente del Gobierno, presentándola como una persona mentirosa que se hace pasar por quien no es, finge una feminidad que no posee y sobre la que se insinúa la misma depravación moral que en los círculos ultra se atribuye a las personas transexuales. Todo eso buscaba Pilar Baselga, la versión española de la conocida activista de ultraderecha Candence Owen, que fuera denunciada por la primera dama francesa por expresiones muy similares. Y todo eso es claramente injurioso, en cuanto menoscaba sin base alguna la dignidad ajena.

No lo ve así la jueza encargada de resolver el caso. Comienza por atribuirse la facultad de valorar libremente cuándo un insulto es o no desproporcionado. Literalmente, escribe que solo es posible condenar “cuando los términos usados son desmesurados respecto del legítimo objeto de la crítica”. Y para ella llamar Begoño a la consorte del presidente del Gobierno, con la carga que ello conlleva, no es en absoluto desmesurado. Bien al contrario, cree la magistrada que se trata de mero humor satírico; una simple gracieta, dice, aplicando su propia visión del mundo a los hechos. Ninguna sorpresa.

Hace unos meses tuve ocasión de comparecer ante una comisión reservada del Parlamento Europeo destinada a evaluar la situación del Estado de derecho español. En la misma intervino también la presidenta de la asociación mayoritaria de jueces españoles que es además decana de los juzgados de Madrid. Allí, en la sede de la soberanía europea si es que tal cosa existe, esta señora jueza también usó con desparpajo el mismo apelativo referido a la cónyuge del presidente Sánchez. Todo lleva a pensar que es una expresión frecuente entre jueces retrógrados. Su ilicitud no debería depender de que a los jueces les parezca gracioso o incluso estén de acuerdo con ella. Lo relevante es que, como prevé la ley, es un ataque contra la dignidad. Para aceptarlo así haría falta una capacidad de imparcialidad y profesionalidad poco frecuente en nuestro sistema judicial.

Técnicamente, la sentencia es un desastre. Respecto a la imputación de conexiones con el narcotráfico dice que no se ha demostrado dolo (mala intención) suficiente. El Código Penal, sin embargo, señala que para que haya delito basta con que las afirmaciones se hayan realizado con temerario desprecio a la verdad, es decir -en palabras del Tribunal Constitucional— sin el mínimo contraste de su veracidad. Justo lo que sucedió en este caso, aunque la jueza no lo tenga en cuenta.

Parece incluso que intente dar un poco de caña a la mujer del presidente, a pesar de que en esta ocasión ella es la víctima del delito. Reprochándole no haber declarado personalmente durante el juicio, introduce la disparatada idea de que una jueza no puede saber si una expresión daña la dignidad de alguien o perjudica su fama a menos que interrogue personalmente a la víctima. Así, confunde la percepción del daño sufrido con su misma existencia. El hecho de que la afectada se haya querellado contra la activista conspiranoide debe bastar para demostrar que se ha sentido subjetivamente dañada. A partir de ahí corresponde al juez examinar ií objetivamente se trataba de expresiones dañinas o perjudiciales para la reputación de cualquiera. 

La suma de todos estos saltos lógicos permite preguntarse si de ser la perjudicada otra persona, ideológicamente más cercana a la jueza, su criterio habría sido igual de laxo. Así ha sucedido en las redes sociales; parte de la opinión pública parece convencida de que difícilmente resultaría absuelto quien, por ejemplo, acusara sin base alguna a una jueza de esconder su transexualidad o tener vínculos con el narcotráfico.

Es una duda legítima, habida cuenta de la evidencia cada vez mayor de que muchos de los miembros del poder judicial español son incapaces, por formación, de desprenderse de sus sesgos y resolver los asuntos que se les someten con la debida imparcialidad. No prevarican porque no lo hacen a sabiendas y ese es precisamente el problema: no se dan ni cuenta de que resuelven los asuntos en función de sus propias convicciones.  

Como dice Heinrich Boll en un libro de título parecido al de este artículo, la violencia de las palabras a veces puede ser peor qué las de las bofetadas. Esta sentencia no es peligrosa porque deje impune la violencia de una agitadora ultra. Lo es porque abre la duda de si todos -con independencia de la ideología que tengamos- gozamos de la misma protección frente a quienes atacan nuestros derechos.

«Ni España fue una oenegé en América ni fue allí a cometer un genocidio»

Sigfredo Vázquez Cienfuegos

 


Sigfrido Vázquez Cienfuegos asiste con mirada de científico al incendio que suelen generar las declaraciones sobre lo que pasó entre América y España en el... siglo XVI, ese periodo al que unos se refieren como leyenda negra y otros como proceso civilizador. Esta semana el Rey Felipe VI ha protagonizado un hito histórico. En una visita al Museo Arqueológico Nacional, por primera vez, el monarca ha reconocido que durante la conquista de América hubo «mucho abuso» e «injusticia» hacia los pueblos originarios.

El entrevistado, como investigador, se considera 'vacunado' ante la espiral de reacciones que generan manifestaciones sobre un campo que conoce bien. Vázquez tiene 51 años, trabaja en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Extremadura, pertenece al Departamento Historia y es responsible del Área de América en la UEx. Además, es vicepresidente de la Asociación Española de Americanistas, fundada en 1982. La integran profesores de departamentos de Historia de América, investigadores, docentes que están en países de América y de Europa, «y últimamente se han ido incorporando profesores americanos», dice.

– ¿Al incorporarse profesores americanos a esta Asociación Española de Americanistas notan algún cambio de enfoque?

– En el campo científico y académico hay visiones de todo tipo y diferencias de interpretación, pero desde el punto de vista del debate no hay enfrentamientos pese a estar todas las sensibilidades ideológicas. Sin tensiones.

–¿Cómo afectan las declaraciones de la Corona a la memoria histórica de Extremadura, región cuya identidad está tan ligada a figuras como Hernán Cortés o Pizarro?

–Es un comentario hablando con los organizadores de esa exposición. No creo que sean la postura oficial de la Casa Real porque tampoco es un discurso.

–Pero parece que hubiera una intención, y reacciones las ha habido, ¿cree que la política está 'secuestrando' la historia para fines electorales tanto en México como en España?

–Yo hablo como historiador, científico y académico. Habría que diferenciar lo que tiene que hacer cada uno. Que los políticos defiendan lo que quieran defender no es tan preocupante. Nuestra responsabilidad es otra, no hacemos política, hacemos ciencia. Y en este ámbito ahora he publicado cómo la Historia de América se ha usado en la política española. ¿Por qué se elige el 12 de octubre y no el 2 de mayo o la batalla de las Navas de Tolosa? Lo del 12 de octubre no es inocente, lo americano está en la conciencia nacional de este país y los historiadores debemos convivir con eso. Hay cátedra de Historia de América y no de África o de Asia. Lo importante es que cada uno ocupe su lugar. Y nosotros queremos aportar conocimiento, los políticos no sé.

 «Hoy está todo muy simplificado con mensajes infantiles que a algunos partidos políticos le funcionan»

–El Rey habla de no caer en el 'presentismo moral', pero reconoce los abusos. ¿Es posible juzgar los hechos del siglo XVI con la ética del XXI sin desvirtuar la historia?

–Es una premisa básica que los hechos hay que verlos en sus circunstancias. Pero entiendo que la gente dé una valoración moral y ética. Si hablamos del genocidio de la Alemania nazi con el pueblo judío puedo entender la circunstancia y también parecer mal. Y esto no me tiene que condicionar para que yo oculte un resultado, esa es la responsabilidad ética del profesor, que la conciencia no nos condicione. Díaz Ayuso habla de sacrificios humanos que a mí tampoco me parecen bien, pero no puedo dejar de explicar que formaban parte de una cultura y una religión. Los historiadores no juzgamos, explicamos. Y luego está la sociedad y los políticos como parte de ella

–El Gobierno apoyó al rey por su mensaje conciliador, a la izquierda el gesto le parece insuficiente y la ultraderecha ha criticado que el rey compre el relato de la leyenda negra, ¿qué opina?

–Pensar que España fue una oenegé dedicada a llevar la cultura y religión por el mundo es tan absurdo como pensar que solo fueron a destruir y cometer un genocidio. Hoy está todo muy simplificado con mensajes muy infantiles, muy naif, que a algunos partidos le funcionan.

–Ya en 2019 el expresidente mexicano López Obrador pidió a Felipe VI unas disculpas por la conquista, ¿pueden ser estas palabras del monarca un movimiento de 'realpolitik' para proteger intereses comerciales?

–Hay políticos que no son conscientes de que la diplomacia requiere un discurso solo para cuestiones internas y hacia fuera hay que tener presente el tono y las sensibilidades. A veces se tienen muy presentes cuestiones de hace 500 años, pero se olvida que después de las independencias las relaciones con América en el siglo XIX fueron muy malas, ahí se funda el nacionalismo de estos países y en la base de su pensamiento lo español se ve como algo negativo. Si quieres negociar con otro país tienes que entender que molesten cosas. Estropear relaciones por algo de hace 500 años no parece tener sentido.

–¿Como experto de la UEx, qué papel debería jugar la universidad y la región en este proceso de 'reconciliación'?, ¿Es necesaria una revisión de cómo se enseña la conquista en las aulas?

–La historia se revisa continuamente si aparecen documentos. Pero en cuanto al enfoque yo me atengo a un esquema dentro de la ley aprobado por organismos que dicen qué debo explicar yo de historia de América. Tampoco creo que haga falta un proceso de reconciliación porque no hay malas relaciones. América es parte de una identidad de España y viceversa. Y en Extremadura creo que se avanza de manera positiva. Aunque partimos de una base débil porque hay pocos profesores, sí los hay en departamentos de arte, literatura... hay una oficina de cooperación, las relaciones internacionales están orientadas a Iberoamérica y hay convenios con universidades iberoamericanas. Es una orientación fuerte, aunque pequeña porque nuestra comunidad y universidad son pequeñas. Pero se hacen muchas cosas. Se va a implantar en septiembre la asignatura optativa Extremestiza en los institutos y la semana que viene, por ejemplo, hay un congreso iberoamericano en Guadalupe.


martes, 5 de mayo de 2026

¿Entonces qué es el socialismo?


Hoy vamos a contestar a un comentario que si viniese de un pedazo de analfabeto podríamos dejarlo pasar porque el pobre no sabe por donde anda. Pero no señor, viene de una persona que ha escrito libros y artículos de prensa. Se jacta de ser un erudito en la apreciación del arte, y viene de simpatizar en su juventud con las ideas anarquistas. Una personas que hasta no hace mucho un servidor la consideraba como un intelectual, pero que en los últimos tiempos me está demostrando que me equivoqué al ponerle la etiqueta de intelectual, o al menos de ser un intelectual fiable.

Esta es su definición de socialismo: "PSOE= partido SOCIALISTA obrero español. Nazismo=Nacional SOCIALISMO. Quien soy yo y quien eres tú para cambiarles el nombre?. Cada uno puede interpretar el socialismo como le dé la real gana". ¿Y dice que no tiene ideología! Pues menos mal, que sino pensaríamos otra cosa. Esta definición es la que hacer Javier Milei y toda esa caterva de mal llamados "libertarios". La ideología son las ideas que conforman nuestro pensamiento político y este intelectual coincide en muchas ideas personales con la reacción española. Pero es muy cómodo para liberarnos de ataduras morales, decir que no tenemos ideología, así estoy en terreno de nadie y me siento superior y puedo mirar por el hombro a la pseudoizquierda.

Como siempre suele hacer, confunde partidismo con ideología. Porque los partidos políticos del arco parlamentario español, no se mueven por una ideología fuerte, como son el socialismo o el comunismo. Es decir, Sumar, por poner un ejemplo, no son marxistas, pero son de ideas progresistas, y dentro de la coalición no piensan todos de la misma manera. Quiero decir, que todos los partidos de izquierdas no tienen la misma ideología, es decir, las mismas ideas. Defienden cosas similares, pero tienen métodos diferentes. Por eso a la izquierda del PSOE nació Podemos, que tampoco coincidían con IU. Y por eso durante la II República hubo dentro de la izquierda republicana varios partidos, por eso el PCE fue una escisión del PSOE, por eso el POUM (partido revolucionario trotskista) estaba enfrentado al PCE (partido estalinista). Hoy el PCE refundado por Carrillo, está enfrentado al Partido Comunista de los Pueblos de España. Este partido es un partido político español de ideología marxista-leninista fundado durante un congreso que tuvo lugar entre el 13 y el 15 de enero de 1984 por diversas organizaciones escindidas del Partido Comunista de España.

Una persona sin ideología no es que no sea partidista, que tampoco lo es, es una persona que no tiene ninguna idea política, ni tiene idea sobre política. Si tus ideas a veces coinciden con el progresismo y otras con los conservadores, puedes ser una persona de centro derecha o izquierda. Pero ideología claro que tienes. 

Vamos sobre la definición de socialismo. "PSOE= partido SOCIALISTA obrero español". El PSOE se fundó el 2 de mayo de 1878 en Madrid y mantuvo las mismas ideas en los años 30 republicanos y durante todo el exilio en América Latina. Fue refundado en octubre de 1974 en Suresnes, abandonando las ideas marxistas que mantuvo durante todas su historia, y abrazando la moderna socialdemocracia alemana. En el nuevo PSOE marginaron a todos los socialistas históricos como Rodolfo Llopis, los cuales perdieron todo el peso dentro de la organización. 

Pero el PSOE de los años 30 tampoco era un partido bolchevique que pretendía la supresión de toda propiedad privada. En el acuerdo del Frente Popular, el PSOE pretendía darle la tierra a los campesinos, y no nacionalizarla como hicieron en la URSS, ni siquiera proponían la nacionalización de la banca. Hay mucha confusión y manipulación histórica con el PSOE. Esa distorsión se debe a la revolución de Asturias y a las citas mitineras de Largo Caballero. La palabra SOCIALISTA en las siglas del PSOE de los años 30 no significa los mismo que SOCIALISTA en las siglas Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), por tanto, la palabra socialista es un término poliédrico como la palabra revolución. las ciencias pueden ser revolucionarias. O la industria al inicio del capitalismo sufrió una revolución. La revolución no es siempre salir a la calle a luchar contra un sistema injusto. Y como el socialismo puede  significar varias cosas ahí es donde puede surgir la confusión.


Como es la definición de nazismo: "Nazismo=Nacional SOCIALISMO". Aquí se ha manipulado bastante. El partido de Hitler se llamó Parido Nacionalsocialista (escrito todo junto nacional y socialismo) Obrero Alemán...

... El Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán, también conocido como el Partido Nazi, fue el partido político racista y antisemita de extrema derecha que dirigió Adolf Hitler. El Partido Nazi subió al poder en Alemania en 1933. Controlaba todos los aspectos de la vida en Alemania y perseguía a los judíos alemanes. Su poder terminó solamente cuando Alemania perdió la Segunda Guerra Mundial. Enciclopedia del Holocausto...👈

Escriben Nacional Socialista separado para que el término socialista quede desligado de nacional (una trampa de trileros). El partido nazi tenía de socialismo lo que un servidor de obispo. Nada. Los socialistas abolieron las clases sociales, y toda propiedad privada. Estaban dentro del espectro de la extrema izquierda. Y los nazis permitieron la acumulación de riquezas entre los grandes empresarios y además eran antijudíos, por eso se le considera de extrema derecha. Dile a un nazi que es socialista como lo es Pedro Sánchez, sería capaz de desfigurarte el rostro. 

"Cada uno puede interpretar el socialismo como le dé la real gana". Muy de acuerdo, interpretar el socialismo o cualquier otra cosa, lo podemos hacer como nos salga de las pelotas. Ahora bien, pero que la interpretación sea correcta es algo muy distinto. De la misma forma interpretaron la democracia en el franquismo. Porque el franquismo tuvo la cara de denominarse democracia orgánica. La  República Popular Democrática de Corea, es lo que en Occidente hemos bautizado como Corea del Norte, y por eso, Kim Jong-un igual que Franco es un demócrata. Lo que en Occidente conocimos como Alemania Oriental o Alemania del Este, sus creadores la llamaron República Democrática Alemana (RDA). 

¿Vamos a llamar a esos países democracias porque en sus siglas aparece la palabra democracia? Si aceptamos ese baremo con el partido nacionalsocialista de Hitler, ¿no debiéramos hacer los mismo con los norcoreanos? Claro que no porque Kim Jong-un no es un demócrata ni Hitler era socialista. Ni siquiera hizo una reinterpretación del socialismo o la socialdemocracia dos posturas políticas que odiaba.

Poner en el mismo plano PSOE (socialista) Y Parido Nacionalsocialista Obrero Alemán (socialista). Es la mayor chifladura que se han inventado en el siglo XXI. Esto se hace para afirmar que Hitler era de izquierdas. Hace varias décadas este debate era inexistente, porque sencillamente no había tanto chiflado visible por las redes sociales. Además, Hitler se inventó el nacionalsocialismo y no el nacional socialismo. Tuvieron mucho cuidado en no usar el término socialismo diferenciandolo dentro de sus propias siglas. Así de diferenciaban de los verdaderos socialistas, que eran marxistas, pero a la vez hacían creer a los obreros que los defendían desde un punto de vita de un nacionalismo fascista. Lo que hizo Hitler fue un Estado hipercapitalista. Totalitario pero capitalista, muy diferente a los bolcheviques de la URSS y muy diferente a los socialdemócratas alemanes. ¿Es China capitalista o es socialista?

El Partido Republicano Radical Socialista (PRRS), fue una escisión del Partido Republicano Radical (PRR) de Lerroux. El PRRS...

... En 1934 se fusiona con la Acción Republicana de Mallorca para dar lugar a Esquerra Republicana Balear. Nace en 1929 por escisión del Partido Republicano Radical. En 1934 se fusiona con el Partido Radical Demócrata para dar lugar a Unión Republicana (1934-1958) BNE...👈

¿También vamos a llamar al líder del PRRS, el republicano Álvaro de Albornoz,  socialista por las siglas de su partido? Y ya puestos porque no llaman obrero al PSOE, también tiene entre sus siglas el término "Obrero", como el Frente Obrero de Roberto Vaquero, un partido racista y rosa-legendario lo más parecido a la Falange Española y de las JONS.

Por eso me pregunto cuando llaman al gobierno social-comunista que es lo que están viendo dentro de sus cabezotas. ¿Un Gobierno marxista que quiere acabar con la propiedad privada y las clases sociales, y más tarde con el Estado? Hagan caso a Esteban Román, periodista mexicano que ha escrito para  The Wall Street Journal, ABC News, Univisión y El Universal.  Que dice que...

... En un sistema socialista el Estado es dueño de los medios de producción, eso no existe de manera significativa en los países nórdicos.

Toda la razón tiene Esteban Román, el socialismo abolió la propiedad privada y nacionalizó todos los medios de producción, y es cierto que ese sistema no está implantado en los países nórdicos. Y esto es así porque los países nórdicos tienen un sistema capitalista con gobiernos socialdemócratas. Venezuela siempre ha sido capitalista con el chavismo. ¿Entonces, que parte del socialista tenía Hitler? El que abolía los medios de producción o el socialdemócrata. Antes de que digan nada, veamos que pensaba Hitler de la socialdemocracia...

... Y por fin, cuando comprendí que eran los judíos quienes estaban al frente de la socialdemocracia, la venda cayó de mis ojos. Mi larga lucha mental había concluido. Mein Kampf, Pág. 27

Y esto pensaba de la democracia...

... La democracia occidental hoy es precursora del marxismo, que sería inconcebible sin aquella. Es el terreno propicio para que germine esta universal pestilencia. Mein Kampf, Pág. 42

Amable lector, usted puede hablar como le salga la higa y si cree que Pedro Sánchez es un malvado bolchevique y Yolanda Díaz una discípula de Stalin, puede pensar lo que quiera, pero que sepa que le han engañado. Y si llaman socialista a Pedro Sánchez llámenle también obrero. El PSOE solo es un Partido Español, los demás añadidos le sobran. Y doña Yolanda Díaz no deja de ser una burguesa de izquierdas como el resto del elenco de Sumar. Y Pablo Iglesias se nos convirtió en otro burgués desde que abandonó Vallecas. Pero prefiero a los burgueses de Galapagar que a los burgueses del Barrio de Salamanca. o los del distrito de Hortaleza en donde tiene Santiago Abascal una mansión de un millón de euros. Que no te engañen.