jueves, 23 de noviembre de 2023

Desmontando a Antonio García-Trevijano y a sus acólitos

 


Hoy vamos a repartir cera a todo el entorno de Antonio García-Trevijano y a sus acólitos, entendiendo acólito como la cuarta acepción de la RAE: "Persona que sigue a otra, con una actitud de dependencia y subordinación". Para García-Trevijano España no era una democracia porque no existe separación de poderes y al final gobierna una partitocracia oligárquica, y porque no elegimos directamente al presidente. 

El trevijanismo, siguiendo la doctrina de García-Trevijano, pone como ejemplo de democracia formal los EE. UU. Donde por raro que pueda parecer, allí tampoco eligen directamente al presidente con el voto popular.  Hillary Clinton en las elecciones presidenciales de 2016 superó en más de 2,5 millones de votos a Donald Trump. Sin embargo Trump fue el ganador de los comicios. Los estadounidenses eligen a unos compromisarios y son estos los encargados de nombrar al presidente:

Las elecciones presidenciales en Estados Unidos no se ganan por apoyo o voto popular, sino por voto electoral. En el reparto electoral se asignan un número de compromisarios a cada uno de los cincuenta estados según sus representantes en el Congreso —dos por el Senado y otro por cada distrito electoral a la Cámara de Representantes—, lo que que en la práctica es dos mas un número de compromisarios proporcional a la población del estado, con un mínimo de tres compromisarios electorales. El reparto de estos compromisarios entre los candidatos es lo que realmente determina al ganador de las elecciones. Leer más...👈

En España votamos por unos diputados que estos a la vez son encargados de nombrar al presidente que siempre será el cabeza de lista si un partido consigue la mayoría absoluta. Si no hay mayorías absolutas, el candidato que obtenga mayores apoyos de los otros partidos del Congreso de los diputados, y del suyo propio, será el nuevo presidente. En el pasado tanto el PSOE como el PP (Aznar y González) también pactaron para formar gobierno con independentistas de CIU (Cataluña) y PNV (Euskadi) haciendo concesiones territoriales. 

Allí, en EE. UU., también hay dos grandes partidos que son los encargados del poder legislativo (las Cortes) quienes aprueban las leyes del poder ejecutivo (Gobierno). Si el presidente de turno está en minoría en el Congreso o en el Senado, se verá imposibilitado para aprobar leyes. 

En USA es el presidente quien nombra la mayor parte de los jueces de los altos tribunales. Según elDiario.es: "En solo un mandato, Trump consiguió nombrar al 33% de los jueces del Tribunal Supremo de EEUU y al 30% de los jueces en las cortes de apelación federales; y todos ellos ejercerán de por vida". (ver enlace...👈). Lo peor del sistema judicial useño es que los cargos son de por vida. Con lo cual la conformación de un tribunal puede tener un determinado sesgo ideológico durante décadas. 

Anteriormente el sistema de financiación de las campaña electorales era mixta, una parte pública y la otra privada, igual que en España...

... La opción de la financiación pública existe en EE UU desde el año 1971, cuando se creó el Fondo de Campañas para las Elecciones Presidenciales. A este fondo, tal y como quedó establecido por sucesivas reformas, los contribuyentes estadounidenses pueden designar tres dólares de su declaración de la renta. 20Minutos...👈

Pero en las elecciones de 2008 "tanto el candidato demócrata Barack Obama como el candidato republicano Mitt Romney han rechazado en estas la opción de la financiación pública de sus campañas, por lo que únicamente obtienen dinero a través de fondos privados de personas, organizaciones y empresas" (ibidem). Aquí es donde viene el problema, cuando las grandes corporaciones entran a financiar a los candidatos estadounidenses, como es normal estos candidatos defenderán los intereses de quienes financian sus campañas. El dinero no se regala. Por eso consideramos a los Estados Unidos como una plutocracia gobernadas por unas élites oligarcas.

En EE.UU no hubo un proceso constituyente para escribir su Constitución, ni luego fue refrendada mediante un referendo popular. La Constitución de EE. UU. se hizo desde principio a fin desde las élites políticas. Por lo que podemos decir que dicha Constitución estadounidense es una carta otorgada. Termino que un amigo fan de García-Trevijano usa con asiduidad al referirse a la Constitución de 1978.

Según un think tank gallego de estudios internacionales desde 1991, IGADI:

Que el dinero ejerce una influencia desmesurada en la política estadounidense es algo que todos saben. Desde la célebre sentencia de 1866 “Condado de Santa Clara”, emanada de su Corte Suprema de Justicia, las corporaciones de ese país disfrutan de todas las prerrogativas que la Constitución otorga a sus ciudadanos. En tanto tal pueden influir directamente sobre el proceso político y la acción de gobierno. Leer más...👈

Con el sistema capitalista las democracias liberales siempre van a estar influidas por las oligarquías económicas de una forma u otra, y no hay proceso constituyente que arregle los males del capitalismo en sentido de control y secuestro de la voluntad popular. García-Trevijano, pese a su erudición andaba más perdido que el barco del arroz.

En Chile tras fuertes protestas, decidieron formar un proceso constituyente para derogar la Constitución de Pinochet. Los estudiantes chilenos pedían reformas estructurales y las protestas provocaron un proceso constituyente. Tras elegir mediante las urnas a los constituyentes, y tras redactar una nueva Constitución tenían que refrendarla tras un plebiscito. En las elecciones constituyentes la derecha obtuvo un 20% de los votos y la izquierda tampoco obtuvo un resultado óptimo. Fueron los candidatos independientes los más votados: "de los 155 miembros de la Convención Constitucional, 103 no tenían militancia en la política tradicional" (ver enlace...👈). 

¿Que pasó en el plebiscito para aprobar la nueva Constitución Chilena?:

El amplio “rechazo” al nuevo texto de la Constitución de Chile, sometido a un plebiscito el 4 de agosto, puede resultar paradójico si se toma en cuenta que en octubre de 2020 el 78,28% de los electores decidió cambiar la Carta Magna que rige desde 1980, cuando el dictador Augusto Pinochet estaba en el poder. Es decir, que los chilenos quieren una nueva norma, pero no la que se les propuso este domingo. Newtral...👈

¿Y porque votaron no a la nueva Constitución salida de los constituyentes que habían arrasado en el proceso constituyente?. Según  Pablo Beytía, académico de la Universidad Católica de Chile y director de la plataforma de analítica social digital Monitor Social, en "Chile circuló desinformación sobre aspectos como la propiedad privada y las autonomías territoriales indígenas. “Desde que se empezó a formar el texto en la opinión pública ya se estaba criticando". Lo de siempre, la derecha mediática y política, es decir las oligarquías, manipularon con sus medios la opinión pública.

Según El País: "El Consejo Constitucional de Chile, controlado por las derechas, ha aprobado este lunes la propuesta de nueva Constitución que será plebiscitada por la ciudadanía el próximo 17 de diciembre [2023] con voto obligatorio" (ver enlace...👈) Los chilenos tendrán otra oportunidad de cambiar la Constitución pero será la que las oligarquías den el visto bueno.

En España, si la sociedad protestara enérgicamente igual que en Chile, tal vez los políticos se verían abocados a seguir el ejemplo chileno. Pero eso está muy lejos de ocurrir. En las últimas elecciones este verano pasado, la participación en las generales fue del 70%, subió 4 puntos más con respecto a 2019 (ver enlace...👈), a pesar de haberse realizado en plenas vacaciones de julio y con una ola de calor.

En España las protestas masivas que estamos viendo en la calle hace varias semanas son de naturaleza reaccionaria y no contra el régimen del 78: quieren meter en la cárcel a Puigdemont y ver en la Moncloa a Feijóo.

En este gráfico histórico vemos la participación en las elecciones generales desde 1977: 70, 39% en julio de 2023 (las últimas). 79.97% en 1982 (la cifra máxima) y 66,23% en las repeticiones de 2019, la cifra más baja en todo el marco histórico. Como observarán los trevijanistas, hacer campaña por la abstención en España no sirve de nada.

En España cambiar el sistema electoral no valdría para un cambio real democrático si nos fijamos en los resultados estadounidenses. ¿Quién contralaría el proceso constituyente en España? Podemos asegurar que no serían ni el grupúsculo del MCRC que fundó García-Trevijano, o la pseudo Junta Democrática Española que preside Rubén Gisbert. Podríamos votar un proceso constituyente y los constitucionalistas escogidos no cambiarían el sistema electoral ni la forma de elegir los jueces. Pasaría como en Chile, donde las oligarquías han manipulado la opinión pública a su favor.

Un servidor no cree en la democracia liberal mientras el sistema económico sea el capitalista. Solo he votado a gusto a Podemos, hasta que Yolanda Díaz con ayuda de las oligarquías han eliminado (o casi) a los podemitas. Por eso he votado esta vez a Pedro Sánchez. No voté por Sumar estratégicamente mientras Podemos esté en dicha coalición, a ver si Sumar se estrellaba electoralmente y Podemos se veía obligado a salirse de la coalición.

Que Pedro Sánchez con la ayuda de Yolanda Díaz iban a sacar a Podemos del Gobierno, era algo que estaba cantado, tras ver el veto de Yolanda Díaz a Irene Montero, pero la posibilidad de que Feijóo formara Gobierno con Abascal me daba pavor. Y un servidor con su voto no podía consentir que la derecha junto a la extrema derecha tuviera el camino expedito. De haber vivido en Cataluña hubiera votado a ERC, en Euskadi a Bildu y en Galicia al BNG. En Extremadura la opción menos mala para parar al facherío patrio era el PSOE. Triste pero esta es la realidad.

En Argentina, en la segunda vuelta el tarado de Milei ha vapuleado al candidato de centro izquierda Massa, con el 55,7% de los votos, 11 puntos más. Sin embargo en la primera vuelta Massa le ganó la partida a Milei por 6.5% puntos...

... Con el 98,51 % de mesas escrutadas, el candidato de la coalición oficialista Unión por la Patria (peronismo), aumentó su ventaja en 6,7 puntos sobre el aspirante de La Libertad Avanza (ultraderecha), Javier Milei, con quien competirá en segunda vuelta por la Presidencia argentina el 19 de noviembre. Massa ha obtenido el 36,68 % de los votos frente al 29,98 % de Milei. EFE...👈

¿Qué es lo que ha pasado entonces? Que la derecha que representa Patricia Bulrrich, que quedó la tercera con 6.379.023 de votos ha apoyado a Javier Milei prestándole más de 3.000.000 de votos. O lo que es lo mismo, la derecha ha votado contra el peronismo de centro izquierda.

Así vota un servidor, contra la derecha y la extrema derecha (una vez que han eliminado a Podemos). Yo sé que a los cabezas cuadriculadas que se han tragado las falacias de García-Trevijano, esta realidad se les escapa de su entendimiento. 

Un amigo me decía que con mi voto estaba legitimando a Pedro Sánchez. No señor, se lo repetiré todas las veces que hagan falta. A mí el PSOE me importa una higa. He votado en contra del PP y Vox con la opción posible y realista menos mala. Quien ha legitimado a Pedro Sánchez es el propio régimen, que es aceptado por la mayoría de los electores españoles. Y quien ha legitimado a Pedro Sánchez es el PNV, ERC, Junts per Catalunya, Bildu y Coalición Canaria, que son los que realmente han nombrado presidente a Pedro Sánchez. Todos estos partidos han conseguido legítimamente representación en el Congreso de los diputados. Un servidor no puede legitimar lo que ya es legítimo de antemano.

Cuando digo que no creo en la democracia liberal, no es que sea antidemócrata, sino que opino que las actuales democracias son fácilmente hackeables. Pero ante las democracias iliberales, como la que han padecido en Polonia, o la que padecen en Rusia, Hungría, Eslovaquia y la República Checa, la democracia que disfrutamos en España es preferible. Y ya si pensamos en regímenes auténticamente dictatoriales, nos quedamos con las democracias liberales.