lunes, 31 de agosto de 2026

Gracias a la IA llega el rock and roll equidistante

Se está poniendo de moda la IA hasta para crear canciones. Un amigo me ha enviado una de esas canciones generadas artificialmente. El usuario solo tiene que sugerir una canción y un tema, que la IA se ocupa del resto. Incluso te hace hasta un vídeo clip. Esta canción rockera de los años 50 nos quiere transmitir que ni rojos ni fachas, ni izquierda ni derechas sino usar más la del centro, el centro significa la polla, la verga, el pene, el carajo. Es decir, menos discutir por la política y más follar. Como si follando mucho pudiéramos pagar el alquiler o llegar a fin de mes.

Este rock and roll equidistante quiere decir que nadie tiene la razón (ni los rojos ni los fachas). Así va el cerebro de algunos, solo tienen una polla en la puta cabeza:

Izquierda por la mañana

derecha al anochecer

yo estoy harto de esta guerra

ya no sé ni que creer

Las izquierdas y las derechas son tan antiguas como la revolución Francesa. Y esto es así porque en los regímenes democráticos las personas no somos de pensamiento único, como el pensamiento que se intenta establecer en todas las dictaduras. Con Franco no había rojos ni fachas. Bueno mentira, solo había fachas. El pensamiento progresista no tiene nada que ver con las ideas conservadoras. Y si hablamos en clave de rojos y fachas, hay mucha más distancia aun. Sería bastante bueno que en la educación primaria y secundaria enseñaran a los escolares nociones de politología, para no escuchar canciones tan lamentables como esta.

Quien no era ni de izquierdas ni de derechas era José Antonio Primo de Rivera, fundador del partido fascista Falange Española que luego se uniría a las JONS. Tampoco ni de izquierdas ni derechas fue Albert Rivera. Pero Primo de Rivera está enmarcado dentro de la extrema derecha y Albert Rivera dentro del espectro conservador de las derechas.

La postura muy cómoda siempre ha sido la equidistancia, que solo se consigue situándose al centro. Y eso es tener menos personalidad que un plagio de Lucía Etxebarría. Esta gente vienen a decir ni fascista ni antifascista, ni machista ni feminista. O que lo mismo es un rojo que un facha. Dos posturas antagónicas de ver la vida nunca se van a poner de acuerdo. Por eso se inventó la democracia, las urnas y el sufragio universal, para que fueran los ciudadanos los que eligieran a sus gobernantes.