jueves, 8 de mayo de 2014

Sra Rita Barberá, una poquita de dignidad

Teofilo Alcorisa era un agricultor que residía en Higueruelas, (Cuenca). El 14 de abril de 1947 fue detenido por la "Benemérita" con la escusa de preguntarle el paradero de su hijo, un guerrillero huido al monte. Se lo llevaron a Valencia y jamás lo volvieron a ver con vida. Cuenta la hija de Teófilo, Pilar, que según les contaron, su padre se suicidó con los cordones de los zapatos: “¿Qué cordones? ¡Si llevaba albarcas!” Por lo visto -ironiza Pilar-, “Tuvo que haber una epidemia de asfixia”, ya que, según consta en la documentación oficial, donde figura la muerte de su padre hay más fallecidos, como él, por asfixia. Estamos hablando de 1947, todavía se seguía asesinando a gente inocente.

Su hijo Pedro, que paradojicamente logró salvar la vida, y su hermana Pilar, llevan tiempo intentando recuperar los restos de su padre enterrados en una fosa común. La alcaldesa Rita Barberá se negó a dar permiso para que se exhumaran los restos de Teófilo Alcorisa.

El pasado 13 de abril, el juez Garzón acudió a un homenaje en memoria de Teófilo, que todavía sigue enterrado en la fosa común, tras ocho años intentándose dar sepultura digna al padre de Pedro y Pilar, dos ancianos de 91 años y 80 años, aún continua en la fosa común donde lo enterraron los franquistas.

Durante el homenaje Baltasar Garzón -qué está dando cobertura jurídica a la víctimas del franquismo- dijo que «es una cuestión de humanidad. La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, debería facilitar los trámites para que estas personas, que superan los 90 años, puedan ver respetado su derecho fundamental a la reparación. No basta solo autorizarlo, hace falta voluntad política. No se puede permitir que estas personas estén mendigando que se exhumen unos cuerpos que fueron muertos y desaparecidos por las propias instituciones del Estado».

Esta esperpéntica situación se sigue dando en la España "democrátrica". ¿A que esperan? ¿A que, por su avanzada edad, se mueran los hijos de Teófilo? Según leemos en la prensa, Barberá está poniendo trabas burocráticas para exhumar los restos de Teófilo. Rita Barberá se ha inventado nuevos trámites burocráticos a pesar de que el pasado mes de febrero autorizó la exhumación.«Los cumpliremos, pero es un calvario para la familia y un insulto que tengan que realizar un proyecto arquitectónico, como si fueran a excavar para estudiar a Tutankamón», ironizó Garzón. «El drama de la familia Alcorisa es enorme, pero lo peor de ese drama es que podría fácilmente ponerse fin al mismo con una pizca de sensibilidad por parte de quien gobierna Valencia con una actitud mucho más positiva y colaboradora».

Lo de siempre, a ciertos políticos todo lo que huela a Memoria Histórica les produce sarpullidos. Parece que la memoria de los vencidos no cuenta, memoria silenciada por la dictadura que jamás buscó la reconciliación. Entendemos que Franco se comportase así, Lo entendemos -que no lo compartimos-, y se puede entender porque hasta el mismo día de su muerte, Francisco Franco, estuvo obsesionado con el contubernio judeomasónico, Todavía hay quien sigue fiel a la conspiranoia anti-masónica. Lo que no podemos entender, es que personas, a las que presuponemos que deben ser demócratas, se nieguen a lo que en su día se negó Franco.




Los homenajes hoy en día, y primordialmente, se hacen dentro de los cementerios. Antaño las plazas y las iglesias se llenaron con nombres de los caídos por Dios y por España. He aquí una fotografía con solera de la Catedral de Badajoz, todavía se podía leer: JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA.